Tuesday, December 14, 2010

Lluvias en tierras colombianas

Imparables lluvias caen sobre Colombia, inundando,
muchas poblaciones han quedado, hasta navegando.
Cantidades de aguas, que del cielo caen en la esfera,
haciendo la situación, todavía mas difícil a su espera.

Naturaleza que impone su propia acción y despido,
de millares de habitantes, en los suelos consumido.
Han caído toneladas cúbicas, de este líquido precioso,
todo es parte de la naturaleza, no hay nada misterioso.

Estamos expuestos, a cambios climáticos ambientales,
recibiremos cualquier golpe, para los colmos de males.
Correntadas de aguas que arrastran e inundan lugares,
dura situación, para los que viven, sufriendo a mares.

Colombia un país hermano latinoamericano, tan sufrido,
nosotros los salvadoreños, sinceramente hacemos pedido…
De soportar este dolor, que de la naturaleza les sobreviene,
enfrentándose a la calamidad y tristeza de lluvia que tiene.

Friday, December 10, 2010

Captura el instante

Moviéndose al compás de los ojos,
se desploman los gritos de enojos.
Vienes apartando hasta el momento,
configurando la estación y fragmento.

Trata de capturar el instante que libera,
que no perdona en la infragante espera.
Condenados tiempos, que hacen remate,
sangre que asolapadamente hace empate.

Favores que encierran, huir en tu pedido,
atarantando con la influencia refundido.
No te propases en hacer, todo lo imposible,
porque siendo prisionero, la vida es terrible.

Ya no convences, con los discursos necios,
que contienen en un sentido, los desprecios.
Posee en tu pasión, la frase que desminuye,
esa presión, que incomparable se destruye.

Mantente alerta, despertando en ti una ilusión,
compartiendo desde adentro, en consideración.
Repasa la lección, del que nunca piensa rebajar,
la condena es la prisión, la tragedia de capturar.

Identificación irracional

Ambulante terquedad de la condición,
sin sorpresas perdemos la identificación.
El ser humano es considerado racional,
si así fuera, por que existe lo irracional.

Una mirada hegemónica, pone gran peso,
sobre la patria, que busca tener progreso.
Por alguna razón, esperamos las órdenes,
provocando en nosotros, más desordenes.

Comprometemos la identificación cultural,
sometiéndonos a continuar, en lo estructural.
Sin construir un camino diferente, por todo,
nos gusta obedecer, aunque nademos en lodo.

Que buena relación de pareja, tener alma vieja,
consolidando la perturbación, que solo nos deja.
Olemos a azufre, por aquí anda bailando el diablo,
su cola señalando seguirle, tal así, como les hablo.

Has conseguido el olor perfecto, para mantenerte,
lo ideal del político, que plateado busca a suerte.
Callad que estamos escondiéndonos, del cachudo,
con las manos cargadas de dinero, nuestro escudo.

Rescatando el encuentro

Hemos llegado al encuentro,
hasta cubrir la ciudad y centro.
Pusimos engañosas promesas,
y vemos el arrastre con quejas.

Ninguna denuncia se escucha,
la política de mentira serrucha.
Se botan los pesares expuestos,
el poder sentencia compuestos.

Ven al rescate, por última vez,
afuera del agua, muere el pez.
Mar prometido en abundancia,
olas poniéndonos en distancia.

El rescate se volvió un pesar,
promesas navegando por el mar.
Te distingues arrojando mentiras,
y en el mar bravío, solo suspiras.

Que encuentro el que nos presenta,
la astucia perpetúa, que sustenta.
Hacemos del engaño repartición,
la tajada con envoltura, por razón.

No te apartes sentimiento

Nunca abandones al necesitado,
y recuerda el momento dorado.
Apártate del desprecio vivido,
tirando sentimiento conmovido.

Aquí pasaron las flores alegres,
devolviendo caídos en pesebres.
Otra navidad para darles aviso,
que la vida sigue, en compromiso.

No te apartes sentimiento sincero,
que la culpa humana, da cenicero.
Llegamos al mismo principio ligado,
la partida, que al hombre le ha dado.

Cuida de los pobres de ahora que son,
las luces reales, de esta comparación.
Propagada característica que se aparta,
de la ley comediante, al pobre ensarta.

No mueras, ni te juzgues ante el dolor,
más bien, continua vivo en El Salvador.
Nunca olvides las cruces, de los caídos,
porque ellas y ellos, no merecen olvidos.

Thursday, December 9, 2010

Quedamos marcados

En la marca esclavista moderna,
vivimos cojeando de una pierna.
Estando en desventaja sentimos,
la quemada numérica vivimos.

Cantidades de personas piensan,
la vida turbulenta que empiezan.
Marcando la grandiosa proeza,
en la esclavitud libre en pobreza.

Aquí se plantearon hacernos pedir,
un pedazo de pan, para no morir.
Y estando en la marcación cercana,
sin ver el sol, salir por la mañana.

El hambre condiciona al esclavo,
a venderse al amo, como clavo.
Para clavarlo en una producción,
y reproduzca a otro su ambición.

Respectivamente seguimos ahora,
la relación total, de una aplanadora.
Marcas que nunca se podrán borrar,
cicatrices desapiadas, sin terminar.

Que bien te sientes

En una agonizante entrega,
tu misma agonía se agrega.
Cuanta corrupción global,
el mundo partido principal.

Que bien te sientes amigo,
al quitarla al pobre su trigo.
Sintiendo el llamado pacho,
manteniendo al mundo gacho.

Te apoderas de la tierra sana,
comiéndote toda la manzana.
Y dejando la chupada puesta,
la succión amada sangrienta.

Que inteligencia reconocida,
la patada provocando partida.
Sintiéndote el más poderoso,
aunque la miseria este lodoso.

Que importa, al fin eres feliz,
en todas partes metiendo nariz.
Consolidando los bienes juntos,
pensando en los nuevos difuntos.

Tremenda agitación

Hemos sido abarcados con tinieblas,
sentimientos alienantes que tiemblas.
Y se incorporan los deseos rotundos,
congraciando los potentes moribundos.

Hoy se connota la tragedia divorciada,
que recogía serena la historia amada.
Han parido los puercos un limonero,
la acides repartida y sucia pordiosero.

Se niegan las agitaciones tenebrosas,
relámpagos negándose luces y cosas.
Un mundo para el servil, que se reparte,
recogiendo de los débiles, mayor parte.

En esta tajada impuesta y recolección,
hemos educado a seguir la perdición.
De esto depende, el reconocimiento,
la imposición aventajada del momento.

Tremenda agitación, haciendo guerras,
el negocio rentable, del cual te aferras.
No te apresures, en agitar por los codos,
que de la necedad y reclamos son sordos.

Wednesday, December 8, 2010

El cielo llora

Quien lo diría, cuando caen lágrimas,
pareciera que alguien llora a exprimas.
Estas gotas que vienen del cielo infinito,
recogen las penas, el llanto ahí despacito.

Cuando las nubes están densas y sobré caen,
las lágrimas de este cielo y agua nos traen.
Para muchos estamos pagando, algún pecado,
porque la lluvia constante, pone miedo dado.

El cielo llora, con la razón del llanto furioso,
después de la tormenta, todo vuelve luminoso.
En el ciclo de la naturaleza, que es pecaminosa,
inseparable consternación, ya viendo esta cosa.

El cielo nos amaga, con tirarnos unas cantaradas,
lagrimas que evaporaron, hasta ser condensadas.
Descargas amargas, que esperaron el desconsuelo,
convirtiéndose en granizos, y cayéndose al suelo.

Me estoy congelando, en la pensada del misterio,
que en la conveniencia religiosa, acogida en serio.
Se le proclama al llanto divino, que nos esclaviza,
la lluvia considerada un lamento, cuando se desliza.

Lidiar con el tren

Tren de la historia entretenida,
poniéndonos a todos una partida.
Remontándonos al tren de hierro,
pasando por rieles, de su destierro.

Que poquedad marcada para lidiar,
los pesares que encarrilan malestar.
Aun mantenemos creencias pasadas,
juegos políticos, dando las enredadas.

Servimos con gusto y damos entrega,
a los placeres, y maltratos que riega.
Quien pensaría de esta ilógica trama,
que pagando al payaso, se encarama.

Piensas vender, hasta la última arena,
que despiadadamente nos dio cadena.
Y siguiendo con miedo, esta maldición,
que conspira en el alma y el corazón.

Moviéndote en el tren, que lleva muerte,
lidiamos en tus encuentros, por suerte.
Esperamos subirnos deberás, a este hierro,
para llevarte hasta el final, de tu entierro.

Buscare el día

Recuerda buscar el día,
partiendo de la melodía.
En cuanto al acento dado,
del cual te has divorciado.

Una representación dudosa,
dando pauta muy dolorosa.
Y que estremece con alcance,
en condenación, un romance.

Tenemos encima tantos buitres,
haciendo trabajo, con registres.
Y pasamos por la dolorosa ida,
de la calle testigo, de la huida.

Solo pensamos en el momento,
y creemos de cualquier cuento.
Haciéndonos engaño comprado,
sin importar vender al otro lado.

Todavía padecemos de nostalgia,
en la venta terca causando alergia.
Estornudamos frente al gran traidor,
que nos ofrece, algo para El Salvador.

Tuesday, December 7, 2010

Que Dios te bendiga

Bendiciones necesitamos,
en las maldiciones estamos.
Queremos ser bien bendecidos,
con la piedad y sueños perdidos.

Pongamos una fe al consuelo.
para que luego acaricie mi pelo.
Y sentirse que somos muy amados,
aunque de este vació, estemos tirados.

Cuenta con esperanza de su venida,
llevándose a pecadores de la avenida.
Entre mas pecador seamos, Dios dispone,
ponernos bajo su mandato, que nos propone.

No te canses de esperar, que ya viene,
a darnos su protección, que nos mantiene.
En esta vida le rezamos, pidiendo salvación,
la única salida, al maltrato humano su redención.

La fe es el pilar de lo incierto y loco,
cual rayo que cayo al árbol partió el coco.
Y de esta cortada, salia el agua llamada bendita,
para dárselo a la humanidad, que tiene alma maldita.

Vida después de la muerte

Vaya en este noticio, que me da suerte,
saber que hay vida, después de la muerte.
Ya no me preocupo, por esta vida desolada,
porque allá en el cielo, tendré mi almohada.

Dios me espera sentado, en su gran trono,
para bendecirlo y pedirle al santo patrono.
Mi vida esta empedrada, de tantos sueños,
convalecientes desquebrados, muy risueños.

Veremos a todos los familiares y amigos cierto,
compartiremos enseguida, después de muerto.
Esta es la promesa, la ilusión que imaginamos,
mientras en la tierra, matándonos nos estamos.

No le pongas duda, a la creación del poderoso,
más bien cree en la muerte, esto es hermoso.
Nadie podrá entrar, al reino de los cielos solo,
porque tendría que estar muerto, no estando bolo.

Nadie puede fingir la muerte, porque Dios controla,
la vida humana en su hazaña, de la creación viéndola.
El pide quien deber llegar a su enmienda, a pedido,
para recibirle con un festón, en el cielo entretenido.

Azulado prado

Vuelan los prados en el cielo,
moviéndose arriba con anhelo.
Nubes formando las praderas,
inadvertidas pasan muy enteras.

Si alguien pudiera ahí poseerlas,
las conquistarían para venderlas.
Hasta lo azul a cielo, seria vendido,
para hacer negocio y ser dividido.

Los mercaderes van a las estrellas,
a consultarles como llegar a ellas.
Con los ojos pueden hasta bajarlas,
y lógicamente sin poder agarrarlas.

Hay mercados imaginarios vestidos,
algodónes, que vuelan en desperdicios.
Pájaros volando en libertad fluctuando,
mientras los ojos mercaderes mirando.

Buen negocio es inclusive nuestra alma,
cuando morimos y pagamos con calma.
Cuantos espíritus vuelan, en su divago,
el cielo prometido, después de dar pago.

Monday, December 6, 2010

No mueras mientras vivas

Hoy que vivo muero,
en la agonía espero.
Morimos y vivimos,
en vida despedimos.

Constante gota rebota,
en la estrella se agota.
Queriendo amplificar,
la entrega sobre el mar.

Manifiestos consagrados,
frescos vientos amados.
Transponiendo la muerte,
viviendo a buena suerte.

Reencuentra la humildad,
que nos trae humanidad.
Respetando con ligereza,
cual carpa negra pureza.

No hay que morir pronto,
celebrando en conjunto.
Esta muerte enorgullecida,
cual cuadrilátero de la vida.

Acaricio tu encanto

Por fin me llego el día,
en que yo respondería.
Hacer todo por el bien,
sabiendo que es alguien.

No merezco ser recordado,
tampoco soy el ser amado.
Porque no tengo perfección,
tan solo un sueño a corazón.

Quiero acariciar tu encanto,
la hermosura que aguanto.
Sosteniendo todos mis deseos,
acercándome en mis rastreos.

Diosa poderosa, reliquia divina,
con amor puedo sacarme espina.
Esta que encantadora me propone,
amarte cordialmente y dispone.

Cielo amado de una mujer buena,
que encantadora mi alma rellena.
Despejando la oscuridad rastrera,
con canto y encanto de primavera.

Poetas establecen la pauta

Momento y para tu refriego,
que se ha terminado el ruego.
En la aventura que restriega,
abandonando al que posterga.

Pensaras en comenzar un poema,
lleno de libertad, un gran tema.
Y de la poesía hacemos justicia,
apartando el engaño y malicia.

Cuan parado se esta tropezando,
unos poetas pagados hablando.
Para mantener el auge dirigido,
al que siempre nos ha extraído.

Poetas son pocos y muy contados,
porque muchos han sido pagados.
Y callan el pesar, que da siniestro,
comprados sentimientos lo vuestro.

El poeta real siempre se atribuye,
la verdad enredada reconstruye.
Promoviendo el bienestar social,
despejando con poemas el mal.

Repudio el que siento

Resentido social se nos llama,
así se define el que encarama.
Al no poder interpretar la herida,
que de la sociedad, no es medida.

Simplemente hablamos por gusto,
clasificar la clase social a disgusto.
Y decimos cabalmente en moldura,
la defensa incierta, de esta locura.

En realidad millones ahora sufren,
por pertenecer al mundo que cubren.
No hay personas anti- sociales según,
al contrario, se busca el sentido común.

Ya no niegues mas, la existencia abajo,
la sociedad continua, como escarabajo.
Un sistema económico, que luego aliena,
comiendo de los explotados, como hiena.

Para que respaldar una teoría exorbitante,
flanqueando la vida, del pobre instante.
Que alineación, te atrapa en lo durmiente,
defendiendo la clase social, bien influyente.

Noches de placer

Muerte despertando a su cliente,
levantando el despertar siguiente.
A su paso se desprende el verdugo,
al descuento recogiendo con yugo.

Noches de placeres que precipitas,
las miradas tristes que estrepitas.
Has pasado miles de veces yendo,
en la oscuridad huesos durmiendo.

El placer el más importante coraje,
estremeciendo y sacudiendo rodaje.
Despiadada criatura, del simbolismo,
acaecer humano, sintiendo lo mismo.

Cuanto placer disfrazado, contigo pasa,
acabando con la muerte, nuestra masa.
Detrás de ti, se encuentra alguien malo,
que dicta la recogida, del buen regalo.

Has comprometido tu sombra adelante,
deshuesando en noches de placer, amante.
Alguien se presta al juego, de tu enterrar,
los vicios oscuros o negros has de amarrar.

Atrapados sin salida

Dichoso el que libremente se considera,
a pesar que estamos atrapados en esfera.
Nada podrá detener el pensamiento libre,
ni atrapar las sombras, que nos da fiebre.

Acaso no te acuerdas, de haber repartido,
aquellos tiempos que nunca han querido.
Siendo nosotros partes de este estrecho,
que busca olvidar, la loca patada a pecho.

Se siente una desesperación, sin una salida,
la constricción venenosa, de esta sacudida.
Se lamenta haber pasado, por la invención,
cristalina llamarada, de la egoísta repetición.

Que ganamos, cuando disponemos en vida,
ponerle carga y sacarle el jugo sin medida.
Tendrías que sopesar, el encanto libertario,
la utilización innovadora, de nuestro diario.

A quien corresponde, dar salida en segundos,
sentirse libre mientras, caemos aquí rotundos.
Sacaríamos sin inconveniencia, tanto dolor,
la amargura interpuesta, a silencio atracador.

Sunday, December 5, 2010

El saber de ayer

Cuantioso emblema del esquema,
la cantidad tardía, del problema.
Abrimos libros historias de ayer,
que conllevan a su loco padecer.

Encontrémonos recordando ahora,
la solución repetida, que no aflora.
Concentrando la riqueza en su paso,
cual legendaria respuesta en un vaso.

Despertando en nosotros este saber,
en la distribución de la riqueza haber.
Por más que queramos hacer olvido,
la pobreza se encuentra, en su nido.

Entre mas se tarde, en dar una solución,
el problema será imparable, a condición.
Nada se puede comparar, al trato rogado,
si de repente una turba, te ha despojado.

Entonces entenderás, a este movimiento,
que vendrá empujado, ha fuerza de viento.
Nuestra historia, centralizada en el egoísmo,
en el modo productivo, de un capitalismo.

A fuerza de entendimiento

Dejemos el padecer encerrado en nosotros,
demos libertad tan siquiera por un momento,
Abriendo las cárceles ideológicas a descontento,
para fundir la realidad, que comprime en vosotros.

Podrá el entendimiento, simplemente hacer posada,
que podrían los niños aprender, en nuestras escuelas,
Si aprendemos las cosas, que nos es dada, por secuelas,
o habrá alguna manera, de aprender en esta enrejada,

El rico vestido de blanco, dispone de la rienda con orgullo,
no te apresures, en hacer de este mundo, una peña de estruendo,
Contraminar con tu fuerza, que aplasta, sin ir a ellos construyendo,
como una oveja, que mantiene a los pobres, con tanto murmullo.

Poca cosa, se mira en las escuelas públicas, el lamento generalizado,
los lugares públicos, en donde se aprende, también son problemáticos,
Estructuras de edificios en mal estado, pero eso si, buenos catedráticos.
de los pobres que padecen de miles de problemas, cual esta demostrado.

Saturday, December 4, 2010

Llévame al hueso

Alguien tira un huesito al perro,
solo es de esperar paciente aferro.
Y vivir del que la limosna entrega,
la mirada concentrada se apega.

Lame con su lengua que enrolla,
el jugo del que nos tira y arrolla.
Encantados se van recogiendo,
los huesos de animales viniendo.

Demostrado ha quedado este juego,
sin procurar no ser uno más a ruego.
Ya nos acostumbramos a solo pedir,
alzando las manos y nada producir.

Que pago mas amargo, que costara,
la espera de los huesos, que aventara.
Nada hacemos para sentirnos humanos,
y desalojamos a los pobres hermanos.

Entonces teniendo poder sobre el hueso,
nadie quiere compartir, pero es por eso.
Como llamarle al que ataca con dientes,
mordiendo las calles, espantado clientes.

Me apareces encantadora

Bella durmiente que me ama,
yaces acostada sobre la grama.
Me apareces encantadora ahora,
y yo solamente te ofrezco devora.

La lluvia arrecia mojando afuera,
yo siempre admiro tu primavera.
Tu rostro me recuerda el encanto,
que me trae una sonrisa por tanto…

Quiero mantener tu figura ideal,
en mis pensamientos tú eres real.
Tengo mi manos marcando lo fino,
de tu cintura esbelta, en mi camino.

Juntos logramos vencer la traición,
de los seres que pusieron maldición.
Y en tu encanto, que fue mi sorpresa,
sigo nuestro amor, que ambos apresa.

La vida nos envolvió muchos secretos,
inesperadas quimeras, dolores y retos.
Pasamos por los jardines encantadores,
de la tristeza despertando muchas flores.

Cambiar sin mudar la piel

Arrebatados en el compromiso,
pasando horas del tiempo sumiso.
Vamos cambiando y entregando.
los pedidos que están preguntando.

De manera que se hacen promesas,
las cuales se vuelven unas pesas.
Que ponen al ciudadano avisado,
porque ahora, poco será cambiado.

Ni el ciego más clarividente apura,
enredarse en una promesa segura.
Y estacionándose en lo prometido,
sin ver y pensando queda absorbido.

Tenemos ciertas capacidades de hacer,
pero ciertamente la promesa es perder.
Y la razón se debe a las limitaciones,
de dependencias históricas y acciones.

Por mas que prometamos no podremos,
devolver el cumplimiento y nos vemos.
Seguimos con el modo de producción,
en sus promesas, da solo enajenación.

Galantes los amantes

No te cruces por mí al frente,
para no sentir ese desprecio,
que me da el sentido necio,
en la conquista benevolente.

Vienen los amantes a darnos,
la presentación que asienta,
beneficiando lo que sustenta,
callar secretos y guardarnos.

Tomándose las calles en vida
se apodera una manifestación,
que aproxima sin exageración,
valientes caminos enseguida.

Estamos atravesando dificultades,
en costumbres aquí interpuestas,
sin dar una salida a tantas cuestas,
perdiendo sentidos y facultades.

Desilusiones nos trae la carencia,
renombra la caída de la sombra,
que persigue la muerte y nombra,
dándote pedazos de la inconciencia.

El corazón habla

Palpitante empresa del cuerpo,
que sorprende en vida su estirpo.
Con la envoltura radiante del día,
a la tragedia humana compañía.

Se acerca el vertido harapiento,
entonando su amor descontento.
Abrazando la situación de realeza,
del corazón trayendo su tristeza.

Complaciente miseria en su abono,
cuando el corazón habla a soborno.
Y se crea una incertidumbre piadosa,
sabiendo que la trama, es dolorosa.

Me hablas corazón, sabiendo el peso,
de la manera sofocante, que hace eso.
Y ahondando en tu sentir y lo intrépido,
arrojando tu pulso, te mueves estrépito.

Ya se, vas a venir a este sueño viviente,
con la sangre que metida, en tu aliciente.
Contraponiendo la dureza en tu caparazón,
Del hablante y de lo destellante del corazón.

Thursday, December 2, 2010

Pertenecer al mundo infalible

Demasiado seria pedir,
pertenecer a este morir.
Que de pronto promueve,
el cansancio que se mueve.

Jugando al estilo del oeste,
con las sombras debatiste.
Sacando el cañón doblado,
por el tiempo puesto atorado.

Mundo infalible de condena,
perteneciente manera de pena.
Ahogando el capullo naciente,
y poniendo todo a conveniente.

Dirás que la esfinge pasajera,
fue parte del hombre certera.
Impostura de la decadencia,
arrebatando verdad de ciencia.

Bajo el mundo infestado cruel,
que arranca la perdida de la piel.
Irreconocible patraña descubierta,
de aquellos que le ponen cubierta.

Entre más consciente mas dolor viene

Atados en la conciencia y la realidad,
conociendo el camino de la verdad.
Y de la riqueza pobre, viene soledad,
este día pasara, y quedara vaguedad.

Entre más consciente mas dolor viene,
cuando vive el momento que sostiene.
Y te pones a pensar, en los destroces,
en los individuos perdidos, sin voces.

Una tradición cultural, vivir ignorando,
para no sentir dolor, que esta matando.
Agarramos la sociedad, en su conjunto,
de dudas, de miserias y todo el punto…

Sabiendo que la enajenación del sistema,
hace la suya, dividiendo en su esquema.
La causa insensata del dolor, que elimina,
poder mas allá, de la constricción y fémina.

La miseria es dolor y el mundo materialista,
que felizmente concentra, la ganancia lista.
Y queriendo incrementar el capital invierte,
cuando una parte social, pobre nos advierte.

De donde vienes amor

De la calle, de donde crece lo silvestre,
aquí arrancaron tus petalos campestre.
Te deshojaron los petalos, que perdieron,
al caer de las manos, de los que hirieron.

Me has traido tu corazon herido, para verlo,
para curarlo y posiblemente yo entretenerlo.
Pero de donde vienes, con tus petalos rojos,
ensangrentados y alborotados en tus enojos.

Ya no siento lastima, si no piedad que data,
en el tiempo terminado, en acabada maltrata.
Ojos muy cercanos pudieron, dejarte el olvido,
con la fiera que puso, las garras en tu despido.

Ahora me vienes apantallando, que eres santa,
que el desprecio en tu vida, ya no te espanta.
Piensalo bien, que el lugar tuyo, es del pecado,
aquel amor, que turbiamente te fue arrebatado.

Hoy te sientes la maravilla, lo que hace rechazo,
pero te seguire queriendo, y te lo digo en mi brazo.
Pero no pienses que mi realidad, no puede entender,
que en las clases sociales, del mismo palo y placer.

Dueños de nada

Reliquias embusteras de apariencias,
dueños de la nada, en las impaciencias.
Nos llevamos sueños del mundo agitado,
conservando el patriotismo cual esperado.

Seguiremos siendo de esta nada, sin pensar,
estos asentamientos un día, podrían cambiar.
Escogemos de la nada, cautivarnos por gusto,
agradeciendo al de afuera, que provoca susto.

Que payasadas son estas, guiarnos por la nada,
y robustecer contradiciendo, la magia aplastada.
Si somos dueños de lo que hacemos, que pena,
no me hagan reír, con las bolitas, de la condena.

Acabando en su articulación, en la historia abona,
con la sangre caída, de los mártires nos abandona.
Nada puedo ver, porque nada ha sido bien visto,
cuando por hambre, el hombre mata a registro.

La cárcel fundida

Cuantos prisioneros guardados,
en esta cárcel fundida sumados.
Se va incrementando la cantidad,
pero que nos pasa, en esta realidad.

De seguir en este tren de la historia,
se ha atacado a los pobres a euforia.
Hemos dejado de aliviar esta carga,
de la pobreza que realmente amarga.

Y en tanta amargura, que nos doblega,
damos al prójimo, la fe que posterga.
Mientras en las cárceles salvadoreñas,
miles de pobres pagan, por tus señas.

Cuantos criminales viven libres, sin pagar,
a razón vienen de la alta alcurnia y brindar.
Que hacemos por regenerar, los degenerados,
y se están formando los nuevos desalmados.

La presión traída de la alta sociedad, evasora,
quitándole oportunidades, al pobre sin demora.
Y predican ampliar las cárceles, para embotellar,
a los necesitados, que ellos mismos hacen estrellar.

Encontrarte tristeza

Ya no te desgarres por mí,
porque soy tu compañera,
a maltratos de tu primavera,
la tristeza que nos atrae así.

Quise tenerte lejos tristeza,
y enviarte lejos en infortuna,
tu dándome caricias de luna,
intocable y espontánea braza.

Cantares indebidos del alma,
el amanecer que nos apresa,
encontrándose sobre la mesa,
concibiendo con toda calma.

Este pan recibimos cada día,
teniendo en cuenta la broma,
que no tienta la grata paloma,
el dolor amargo de cofradía.

La tristeza vuela en su canto,
para traernos una buena tristeza,
en oraciones apacibles que reza,
intrometido dentro de un santo.

El odio que se desprende

De todas maneras se nota,
como el rico impone bota.
Y se caracteriza la salida,
ante democracia desvestida.

Desprendido odio saliente,
el que nace infelizmente.
Para luego sentenciarlo,
y sin tristeza derramarlo.

Cuanto odio aquí vivimos,
atacando y ya no sentimos.
Porque al rico favorecemos,
dándoles a ellos y perdemos.

Que odioso es tirarnos fuerte,
contra el pobre y mala suerte.
Interponiendo con la fuerza,
la calamidad que se retuerza.

Y entre odios se levanta peso,
con el impulso avienta hueso.
Que ya nadie puede presumir,
porque el odio, no es un fingir.

Yace la vida sometida

Compromiso despierto seguido,
el que me trae pronto concebido.
He visualizado la atracción a nota,
la que se escribe a sangre y agota.

Cuanta amargura viene acarreando,
la carreta chillona y sombra dando.
En el acontecer, que adivina yace,
la comparación desvestida que hace.

Sometidos a vivir, una programación,
un tercer mundista, y toda aflicción.
Que desbarata mi encuentro del vivir,
y junto a esta incertidumbre presumir.

Hoja yaciente de enfilada abundante,
una razón que estrella, cortada amante.
Fuegos voladores, que hacen someter,
la vida queriéndote, tan cerca perder.

Fuimos concesión de alto calibre buena,
el acontecer despierto, quitando cadena.
Componiendo aguas mansas alentadoras,
voces gritando y liberando estas demoras.

Viene navidad

Diciembre acercándose con otra navidad,
trayendo olvido y simulando prosperidad.
El mundo comercial, listo para las ventas,
persiguiendo la consideración en cuentas.

Llego navidad y otro año mas comenzara,
en este mes corrido del año, que empezara.
Navidad ternura y recuerdo de nuestra vida,
aquellos días viejos, de la patria requerida.

Que felicidad era ir, a fiestas de los amigos,
bailando y disfrutando momentos testigos.
De la inocencia, en mantener los recuerdos,
la amistad y la familia estando de acuerdos.

Mes de diciembre, trayendo una abundancia,
regalos, frutas exóticas, idealidad de infancia.
Y el vino que nunca me falto, en un escondite,
buscando darle sabor, en esta vida de desquite.

Velar por la vida

Teniendo una sentencia,
y haciendo una resistencia.
Velando al cumplimiento,
que en la vida va contento.

Nos hemos pronunciado,
a mantener lo anunciado.
Que de la vida se agarra,
al canto de una cigarra.

Vuelve a venir acabado,
el paladar desenterrado.
Aquí se encuentra nuevo,
la clara realidad de huevo.

Velar en vida por la vida,
y encontrarse una salida.
Hasta que vivamos bien,
cerca de la libertad estén.

Que no me aprese la reja,
que en mi vela asemeja.
En esta vida de engaño,
celebraremos otro año.

Vendrás sin que nadie te forzara

Canto invernal que asoma,
besando el aire y su aroma.
Entregaste la noche buena,
a la nieve que ya infierna.

Se han cubierto de blancura,
enterrando ciudades a locura.
No queda más que desaparecer,
cuando alguien no te quiere ver.

Nunca cesa el viento que congela,
la palabra carbonizada y que hela.
Domesticando al que pone aprieto,
proveyéndole del dinero en su reto.

Tendrás que venir voluntariamente,
atendiendo al mundo eficazmente.
Y no contradigas, para vivir en paz,
sin golpear a nadie, ni desalojo rapaz.

Que consideración muy ventajosa,
conocer tu posición, vaya que cosa.
Erróneamente se interpreta la ruina,
el hombre a poder, su mente maquina.

Un sol podemos divisar

Tan solo un sol divisamos,
en este sistema planetario,
recluidos estamos a diario,
hasta el cielo vano vamos.

Solo un sol y una fortuna,
del firmamento que anota,
el resplandor que nos azota,
y la luz viviente de la luna.

Divisamos la caída de rayos,
del sol tardío de atardeceres,
a la puesta del sol y haberes,
quedando sueltos desmayos.

Pienso y repienso en la puesta,
sabiendo en el ciclo de cuido,
forzosa salida del sol perdido,
a servir como esclavo a cuesta.

Un sol para calentar el mundo,
naturaleza encantadora segura,
la humanidad solo vive locura,
sin servir el encanto profundo.

Un día no es nada

Si lo vemos de un ángulo,
este venidero preámbulo.
Quedaríamos impresionados,
al ver aquellos sueños dados.

Sin cambiar la presentación,
que atraviesa esta situación.
Y contendrás la desatinada,
veras que un día no es nada.

Que si esperamos siglos antes,
tiempo yendo, en los tragantes.
Desperdicio del que pone fuera,
entonando himno y una bandera.

Un día veremos como cambia,
en el arco revoloteando rabia.
Estremeciéndote de tu brazo,
doblando a la fuerza y mazo.

Pero un día, ya no habrá humo,
ni fuego de lamento presumo.
Vendrán a reinar nuevas razones,
sin envidia de ayudar montones.

Tu vista me hace daño

Que fuerte es la Mirada,
cuando me mira alocada.
Y penetras mis ojos diría,
como faroles luz del día.

Tu vista me hace daño,
poniéndome muy huraño.
Tan fuerte es tu mirada,
trayendo la vida calmada.

Un vistazo salio volando,
en la oscuridad penando.
Sintiendo ese amor bueno,
por el cual yo me condeno.

Y si mi vida fuera la pena,
yo la entregaría a condena.
Porque el amor nos libera,
nos santifica en la espera.

Podría morir por ese amor,
que nunca me retira calor.
El necesario para que viva,
en la tierra harta y agresiva.

Tus ojos crucifican

Siendo tu mirada una cruz,
el comienzo de la ida luz.
Me das tus ojos brillantes,
recordando los distantes.

En la crucifixión altanera,
al no enfrentarse a la fiera.
Mientras la mejilla rosada,
a puros golpes fue bajada.

Tus ojos crucifican ahora,
en la enseñanza empeora.
Estos ojos que agacharon,
ante el crucifijo quedaron.

Intensa y desagradable vida,
la del cristo del madero ida.
Todo dejado para el gran dios,
que no supo sanar los pecados.

Claro esta en los pecadotes,
ojos puestos crucificadotes.
Penitencias de arriba llevada,
por el hombre en la clavada.

Tercer mundo sin planificar

Muestra de ello, viene siendo El Salvador,
el desorden promovido, hasta con terror.
Cuando las cosas, podrían planificarse,
y tratar cada día, esta situación mejorarse.

Usted no puede ir a puyar, un panal de abejas,
porque por seguro, le seguirán y vienen quejas.
Media vez espantado este enjambre, se te avienta,
con las manos podrías apartarlas y darle espanta.

Pero queda un antecedente, que promueve recia,
lo mismo cuando, en las manifestaciones se hacia.
No se trata de hacerse el loco y dejar lo prometido,
porque al no cumplimiento, vendrá la crisis repetido.

Hay que planificar, reactivar el pensamiento también,
edificar con gusto, las estructuras necesarias por bien.
No hay que atacar con violencia, porque estamos en paz,
tenemos que dar el ejemplo, olvidarse de ser un capataz.

Reordenar en forma planificada y demostrando educación,
porque en la vida todo cambia, busquemos dar una solución.
No olvidemos que somos, un país tercer mundista y en pobreza,
para que provocar este panal, de ejércitos de desocupados a bajeza.

Tan solo perder

Pudiera recuperar el espacio,
navegando contigo despacio.
Recorriéndote por la cintura,
al desborde de aquella llanura.

Trate de pedirte, y me entregues,
sin saber que pronto me ruegues.
Por la parte del estanque plateado,
de sol ardiente amarillo pintado.

Busque en ti una experiencia ligera,
para encontrar la hermosa primavera.
Pero todo salio diferente, al momento,
y recibí la noticia llena de descontento.

Alguien que te quiere, puso tantos enojos,
que fuego salían, como rayos de enojos.
Todo se fue dando y no existía ese amor,
que termino dejándonos, sin el buen sabor.

Somos productos en venta

Mi fuerza de trabajo empuja,
la energía del reloj una aguja.
Vendiendo el sudor por dinero,
produciendo enajenación ligero.

Como producto de marca en venta,
en el engranaje social, se presenta.
Le necesidad incorporada que trajo,
la explotación desquiciada de trabajo.

El robo con todo derecho legalizado,
empresarios ganando dinero robado.
De la mano quita todo al trabajador,
de que sirve, el duro trabajo alienador.

Esta fuerza de trabajo, que no resuelve,
la energía desperdiciada, que envuelve.
El cansancio que desgana, es su salario,
consiguiendo hambre, de un victimario.

El capital abunda en manos, del rico,
recibiendo cantidades y cierra el pico.
La clase trabajadora, a duras penas vive,
en su extrema pobreza, lo único revive.

Sol escaseado

Por culpa del lunar de nubes,
que cubre el cielo buscando,
Un espacio para ir saliendo,
la mirada triste que la subes.

Extraviado esta el sol querido,
atrapado en el enjambre oscuro,
De la nubosidad, que pone muro,
a la salida radiante no merecido.

Prontamente una luz se desprende,
penetrando en la tierra, de un golpe,
Luz derramada, que del cielo rompe,
la humanidad en oscuridad reprende.

Que hacer cuando la luz solar muere,
y vamos gateando, sin poder mirar,
Como ciegos inadvertidos conspirar,
vendados del cerebro, así Dios quiere.

Sale el sol escaseado, que domina suelto,
nubes cargadas de agua y desesperación,
En la descarga magnética y predicción,
del rayo entretenido, tan largo y esbelto.

Sígame el rebaño

Pareciera pastorcillo llevando rebaño,
subiendo la montaña, al cielo araño.
Una manada de ovejas, se dejan guiar,
pagando un porcentaje, yo puedo usar.

Hay motivos para alentar mis seguidores,
en la cúspide picada y teniendo temores.
Gran cantidad busca encontrar seguridad,
comer el pasto de ensueño y la ansiedad.

Diciembre nuevamente, tiene sus retoques,
navidad pulverizando, sin que provoques.
Pero enseguida vienen siguiéndome ovejas,
contentas ovejitas, obedientes y sin quejas.

Vamos bajando la montaña, meando abajo,
alegres en mi rebaño y pagando mí trabajo.
Sigan que de algo, viven los pastores guías,
tan así, que las ovejas cantan, aves marías.

Que alentador, me suele este rebaño tener,
porque mi vida fácilmente, puede mantener.
Que haría sin este rebaño, que me alimenta,
con mis palabras bíblicas, a ellos sustenta.

Sera tu sonrisa sincera

Sonreímos cuando alegramos,
y de sonrisa a veces lloramos.
Porque alegres vamos viendo,
la tristeza del mundo yendo.

Sonrisas que pesan a la caída,
del alma que contiene partida.
Y con una sonrisa descubrimos,
que en vida la felicidad tuvimos.

Para que sonreír y poner alegría,
en la cara payasada o porquería.
Si te ríes del mal, que desalegra,
poniéndote una sonrisa muy negra.

Será tu sonrisa sincera de primavera,
o sonríes en exponencial cualquiera.
Tratando de expresar, con la mentira,
sonriendo en la cara alegre, que estira.

De buenas intenciones se enmascara,
la felicidad que al pobre, le sale cara.
Reposada sonrisa, que avienta la brisa,
la desgracia perpetrada, de risa aprisa.

Sera tu mundo mi mundo

Podría ser casi lo mismo,
viviendo en el espejismo.
El mundo que nos atrapa,
y nos hace sufrir en etapa.

Un mundo conteniendo dos,
ilusiones creaciones de dios.
Amores multiplicadores a fe,
laberintos montañosos de café.

Nuestro mundo que inmundo,
explota al hombre moribundo.
Y del amor tuerto se remonta,
la energía religiosa que monta.

Pareciera que el mundo tiene,
en la vida lo que le conviene.
Creando mundos diferentes,
en los momentos convenientes.

Si, pero es un mundo negado,
que persigue cerca al renegado.
Componiendo mundos distintos,
en nuestro amor puro e instintos.

Sensibilidad humana

Detrás del entierro santo,
del día tenebroso y canto.
Distraídos en este silencio,
y abatidos en corazón necio.

Hemos hecho de lo sensible,
quizás el olvido tan terrible.
Proseguir la procesión vaga,
de la vida andando en amaga.

Sensibilidad humana despierta,
o talvez yaciente muy muerta.
Caminando con la pasión triste,
y doblegando en esto, se persiste.

Aplanando las calles del recuerdo,
invocando la memoria en acuerdo.
Resalta la carga de un viejo amuleto,
haciendo sacrificio al corazón recto.

Valiente gentiíllo de inolvidable vida,
mantener la tradición del ayer tupida.
Acarreando palidez, que luego olvida.
al desmontar el fervor, en esta herida.

Se muere una tan sola vez

Que suerte que no moriré, otras veces,
tan solo una vez me iré, no mas estreses.
Esta pena que se acabara, un día pronto,
cuando se deje de vivir, muerto no siento.

La muerte topa, poniéndonos en su paño,
quitándonos la vida, para que mas daño.
Cuando alguien muere y se marcha lejos,
ya nada se mueve y se pierden los reflejos.

Estando muerto, todo se vuelve silencio,
una tranquilidad eterna, ningún desprecio.
Muerte que llegara, besándome la frente,
poniéndome su beso helado, concurrente.

Seguiremos las calles, que cubren el día,
pasando por las fúnebres caricias, se veía.
Y me encontrare, en ese momento perdido,
escuchando las voces y llantos desmedidos.

Alguien llorara sobre mi pecho, y yo muerto,
que le podría decir, yo no soy, un experto.
Por más que lloren, no me levantaran jamás,
ni con la fe, ni con el llanto, ni buenas damas.

Salí a dar una vuelta

Encerrado en cuatro paredes,
como un pez metido en redes,
Y buscando salir por un rato,
a encontrarme con el maltrato.

Del golpe que ferozmente culpa,
los caminantes, que no disculpa.
Y en la vuelta de salida, por afuera,
yo le agradezco, a quien me quiera.

De salida y vuelta al mismo pecho,
comprimiendo todo, en un pertrecho.
Recibiendo los golpes de la pobreza,
en la calle cubierta de mucha tristeza.

Respectiva adrenalina, que encarama,
pero despierto y que ensueño derrama.
El acontecer cotidiano, que degenera,
la desdicha del que vive, sin espera.

Acaeció el veredicto del que aprieta,
poco a poco, se va cerrando la grieta.
Ya regrese de nuevo, de esta salida,
que adelanto convivencia desmedida.

Sabroso tormento

Atormentados en el escaso recurso,
y buscando darle a la vida su curso.
Aquí se presenta, la demagógica mira,
que en su señal ilógica, se va y suspira.

Sabroso tormento, el que me repites,
siglos amargos viniendo en repiques.
Preludio sin cortinas, esperando venir,
ante la multitud, que te quiere sacudir.

No habrá lágrimas, ni más tormento,
será todo arrancado, a fuerza y viento.
Gracias por tu sabroso tormento dado,
que por dentro levanta, sueño agarrado.

Entre mas tormentoso, se vuelva contra,
los recibidores de tormenta los encuentra.
Veras con tus ojos oportunistas el despido,
la palidez aprovechada, que nos dio olvido.

Que rica es la tormenta, del fuego ardiente,
la combinación desplomada del delincuente.
Que postrado, en crear las tormentas vivía,
manteniendo su estatus social, solo reprimía.

Ruinas y arruinados

Tan solo escombros nos cubren,
y del conquistador nunca salido,
Mantiene sus ruinas al sometido,
con alimañas que ellos descubren.

El grado infernal alcanzado quiere,
someternos a ruinas y arruinados,
Postergando ayudar abandonados,
y en esa tardanza histórica prefiere.

Ruinas que continúan asentamiento,
especulando mantener el percance,
Sabiendo que su protección alcance,
arruinar las vidas y estar contento.

El que explota sabe como hacerlo,
sacarle el jugo, al que se congela,
Con la muerte y al paso de candela,
arruinando al pobre y al someterlo.

Una relación social, que nunca agota,
la reproducción económica entierra,
Todas estas ruinas y pobreza encierra,
sacándole al trabajador, la ultima gota.

Rosa disecada

Valiendome del estado tuyo tostado,
he podido determinar su buen acabado.
Conteniendo la regularidad de una rosa,
que concentra la forma no pecaminosa.

Espinas crecen en tallos y alrededores,
protegiendo la esencia milagrosa y amores.
Rocios que un dia, perfumaron encuentros,
en los romances, que anidaron en nosotros.

¡OH! rosa disecada, que alguien la guarda,
tratando su secreto, que por algo resguarda.
Motivos de amorios, que petrificaron el rosal,
volviendo a sujetar ese amor, perdido de sal.

Cuantas rosas reciben, esa afirmación definida,
perfumes adolescentes, retomaron con herida.
En los espinazos, introducieron dolor y llanto,
rosa devoradora de la piel y miel del encanto.

Posad en ese jardin del recuerdo, muy tardio,
que divagaron en sentimientos y escalofrio.
Tu perfume alienta mi vida, mi rosa enamorada,
tu me traes ese amor, tan puro en mi hondonada.

Retumbar del mar

Volviendo junto al mar,
recibiendo la brisa pasar.
Fuimos el paso de marea,
mar nunca solitario rodea.

Escucho llorar las gaviotas,
extendiendo alas y connota.
En el mar que da sorpresa,
en una ola, la vida apresa.

Retumbares de corrientes,
despedazando pendientes.
Me acuesto sobre la arena,
y el cielo otro mar estrena.

Yo hubiera querido nadar,
y a otro continente llegar.
Desesperado de este lugar,
mis pensamientos al mar.

El mar siendo encantador,
con sus aguas y abrumador.
No hay otro lugar vivificador,
que da el mar de El salvador.

Reposo en adelanto

Dichoso el santo que quieto,
no mueva una mano a reto.
Y siguiendo el pasado paño,
con la codicia de su engaño.

Pudiendo clavar descontento,
para abandonar con su lamento.
Mas reposando en una situación,
que limita movimiento o acción.

Muestra la tranquilidad en cuanto,
la vanidad se viste imagen de santo.
Cuanta madera desperdiciada callada,
del fuego podría venir, una llamarada.

Quemando el reposo y dejando su pesar,
en adelanto comparte, la imagen actuar.
Llora, ora, canta o grita al santo parado,
que no siente, para nada estar a tu lado.

Concédele esa paciencia, sin el sentido,
al santo que me da, tan solo un despido.
Caótico reposo en adelanto, y advierte,
la nota consistente del madero revierte.

Reparto milagroso

Se repartieron las creencias,
y alejados de inconveniencias.
Aquí se reparten los milagros,
sueños ambulantes amargos.

Nada puede reponer el engaño,
por que el tiempo, pone tamaño.
Y en ese reparto llamado queda,
la esperanza adentro, en bóveda.

Se han repartido el botín siniestro,
antojadizo y ambicioso lo vuestro.
Das el llanto del niño hambriento,
que llora en su reparto polvoriento.

Colocas los milagros con adulterio,
llevando sollozos en tu cementerio.
Y con tu frágil repartir tu me llamas,
cuando nada ha quedado de lágrimas.

Hemos de congraciarnos en este parto,
con los milagros, viniendo del reparto.
Lo que realmente repartimos pulveriza,
recibiendo el frió y sangre como freza.

Reparto de esencia

Atribución halagadora del esquema,
reconsiderar bosquejo del dado lema.
Hoy atravesamos calles y ciudades,
al sacudir por la espalda esas verdades.

Y del aliento positivo que da el día,
la congoja ya se volvió, una melodía.
Pero despierto hemos de ánimos hallar,
y ponerlos pronto o de nuevo a trabajar.

No hay que decaer, por culpa del pasado,
porque en la verdad tangible, has buscado.
Adiós petrificaciones voraces, que rematan,
inquietudes renovadas, que todos maltratan.

Buscando un nuevo lecho, dentro de la razón,
vuelves a encontrar la salida, de esta situación.
Quien tiene el mandato, acaso no eres tu fuerza,
cuando la palabra libertaria, sin claudicar refuerza.

Dale un beso al aire, que nos da la vida sin pago,
porque la respiración nos llega gratis, sin estrago.
Avanza corazón latente, que la sangre es un cañal,
que provee lo dulce de la miel, sin llanto, sin pañal.

Repartirse el pesar y la rosa

Se reparte el pesar, en la pronta avenida,
desgastando el lamento, de una sacudida.
Y bajo el pesar que envuelve, nada acosa,
las espinas dan protección, a callada rosa.

Enseñando lo más precioso, que contiene,
repartiendo pesar, sin pensar que detiene.
Sabrás compensar, la condición prodigiosa,
trayendo lo amable del patio, hermosa rosa.

Demuestra con intenciones, que quieres ser,
el que prefiere vivir, con una rosa de mujer.
Olvídate del pesar, que se reparte revuelto,
persiguiendo el perfume de rosa envuelto.

Perfecta aceptación, para encontrar una vida,
estando sin pesar y con la rosa suave querida.
Se termino la pesadumbre, cuando uno muere,
y ya muerto, aun la rosa, que cerca nos quiere.

Rene Martínez Pineda: La verdad y un poeta

Difícilmente encontrar un poeta sincero,
escribiendo sus poemas con mucho esmero.
En los versos libres del poeta, se puede ver,
la defensa de los necesitados, en su querer.

Sus palabras realmente entrelazan, la verdad,
porque siendo un poeta, defiende hermandad.
Cuantos poetas escriben, diciendo nada o poco,
y muchas veces defienden al rico, que esta loco.

Rene Martínez Pineda, nos instruye en realidad,
cuanto amor desprende, de su ser y consternidad.
Versos y versos nos inspiran, pasos ciertos a seguir,
porque en esta vida suicidarse, un grave error morir.

Hay que vivir, concibiendo dar hasta la última gota,
porque para los poetas, sinceramente no hay derrota.
Aunque el mundo, sea temporalmente muy incierto,
pero la vida es parte, en todo caso, alimento en acierto.

Gracias, Rene Martínez Pineda, por ese ánimo tangible,
por tu trabajo, por tener un corazón grande y apacible.
Recibimos engrandecimientos: filosóficos y sociológicos,
completamente encantadores versos, con sueños lógicos.

Nadie podrá parar la verdad, lo que en realidad existe,
tampoco podrán ocultar la miseria, si la vida persiste.
Tus versos un alimento del alma y una promesa de vida,
aun siendo prisioneros, tu corazón nunca nos descuida.

Renaciente verdad

Me atrevo a poner en claro,
esta verdad no tiene un paro.
Por mas que ocultes la luna,
ella saldrá sola en su fortuna.

Acabaran por rendirse sueños,
aplastando los cielos pequeños.
Y tristemente envuelven al ser,
interponiendo espantoso padecer.

Ya no remuevas la verdad segura,
esta nos cae, del manantial pura.
Y cuando hacemos de ella mentira,
tan solo cubre, el desborde en gira.

Salta del monte verdad y prospera,
que aquí se hacen cantos de opera.
Y en la voz templada que disponen,
los objetos u utensilios desmoronen.

Suficiente saber la verdad y anhelo,
conocer ciertamente nuestro consuelo.
Ven pronto, que te espero muy desnuda,
belleza de la verdad u oscuridad peluda.

Que manera de amar

Amamos lo más cercano,
y nos vamos de la mano.
Al mundo tan loco y vació,
que del amor hizo un vicio.

Vuelve mariposa a sobrevolar,
en forma que entrega tú amar.
Volveremos a este sol saliente,
que hace agonizar felizmente.

En la traba, que al pobre mata,
lo revuelca y luego lo maltrata.
Como ola violenta salida del mar,
así, se parece tu manera de amar.

Cansado de recibir tu larga espada,
la que hace por detrás, la cortada.
Y callado recibo tu filo de ambición,
que busca darme, amor y alineación.

Siento el mar, cubriendo la travesía,
que abarca con tus tratos, mi poesía.
Venga tu reino, que me corta costilla,
la parte separada, por no usar arcilla.

Que manera de resolver

Siguiendo la tradición del problema,
que en siglos de engaños se arrima.
Y con el golpe traidor, que nos somete,
al designio consciente, del que arremete.

Que manera de resolver, ante el maltrato,
la disposición distraída, que aparta el rato.
Millones han muerto, en esa cara tragedia,
en la resolución inmediata, nada remedia.

Hacerle frente, al que nos domina y resolver,
salir de la prisión y a esta situación no volver.
Teniendo en cuenta, que hemos sufrido tanto,
en manos de los opresores, y en su desencanto.

Siendo prisioneros, porque nunca resolvemos,
y cada día las caras, llenas de tristeza vemos.
Sin poder hacer nada, y aceptar la maldición,
con la que el opresor, nos amarra a presión.

Indomable postura, que estando en el encuentro,
negando dar soltura, a los siglos presos dentro.
Quien dará la resolución, cuando el tiempo pasa,
el rico no dará la solución, que al pobre lo amasa.

Que hay después de la muerte

Supongamos que ya estoy muerto,
y cremado tiran mis cenizas al puerto.
A esta tierra me sumo como polvo,
nada sentiría, si muerto no resuelvo.

Para que preocuparme, cuando muera,
y pensar en el futuro, es esta espera.
Hoy estoy seguro, que ya no volveré,
me alegra mucho, de dolor no padeceré.

Se nos pregona el ritual, de la salvación,
hay que pagar en la creencia, a condición.
Quien ha podido escapar y aquí regresar,
para darnos testimonio, y lógico pensar.

Fanatismo nos rodea, haciendo un regreso,
en la muerte se sondea, sin tener progreso.
Y ya muerto, que puede sentir el cascaron,
aquel que ha muerto y escapa de la prisión.

Un muerto alegre, sabiendo que nada escucha,
volando por el aire, al parecido de una piscucha.
Nada podremos recordar, solamente abandonar,
seguir el misterio de la vida y luego no recordar.

Que pena me da tu condena

Trifulca desmayada siniestra,
la pesada carga dada vuestra.
Y siempre diciendo lo nuestro,
justificando el hecho vuestro.

Que pena me da tu condena,
porque pareciera una cadena.
Que a los pobres reales sujeta,
con la verbigracia que inyecta.

Te has apoderado del tiempo,
quitándole hasta el pasatiempo.
Y en esta olla que pobremente,
cocinando al pobre físicamente…

Te sientes dichoso en condenar,
ahí esta el secreto, para ganar.
En esta condena y sabor amargo,
siempre disfrutas tu buen encargo.

Disponiendo en todo tu camino,
la facilidad poderosa y destino.
Aceleración venenosa saliente,
a la mordida que da la serpiente.

Protección civil del rezo

Por la gracia bendita protectora,
y la desgracia andando en la hora.
Protegiendo a los ciudadanos civiles,
con las manos atadas y con fusiles.

Que protegida esta la ciudad aledaña,
que ni maldad se atreve salir de maña.
Divina protección del cielo, en su ida,
adornando al civil, en la mascara parida.

Gustosa protección civil, ni el agua penetra,
tampoco nadie vive en la calle y concentra.
Estamos sumamente protegidos, en promesas,
los niños ya no trabajan, dejaron de ser presas.

Ya no existe ningún descalzo, todos zapatean,
la protección civil abarca, el territorio y vean.
La pobreza fue erradicada, y de una coartada,
se cumple el compromiso, en una pincelada.

Para que afligirnos, si estamos muy protegidos,
en el cielo, mar y tierra nosotros bien sometidos.
Alcanza con el divino salvador del mundo puesto,
en la cabeza protectora, del espíritu descompuesto.

Provocación desvirtuada

Semejanza en la tierra condena,
sumergiéndose la vida en arena.
En la colocación de tanto espanto,
de ver al pobre, vivir como santo.

En la travesía, que cancela la vida,
disparando la constelación regida.
Y del beso judaico, que pone lenta,
la provocación desvirtuada avienta.

La perfección del mundo durmiente,
en el correr del tiempo intermitente.
Doblegamos los ojos, al ver soltura,
en la pasión real, de la vida locura.

Lotonanza que alimenta maleficio,
escapes inadvertidos entre el silencio.
Ya vienen los rumores, han despertado,
los encantos del mundo, aun desolado.

Golpes y ecos que viajan con el sonido,
manteniendo a los humanos entretenido.
Formalismos provocativos, de amargura,
calles testigos, que van dando su soltura.

Profundidad del pozo

Caen lágrimas dentro del pozo,
desconsiderando el ido esbozo.
Cuanta amargura se fragmenta,
cayendo en el pozo y a su cuenta.

A quien le importa el rodar triste,
del agua estancada y su enquiste.
Sacamos del fondo incertidumbre,
conteniendo el llanto y costumbre.

Tan profundo es el pozo, del deseo,
de la libertad, que a penas yo la veo.
Porque el pozo, esta muy profundo,
y los pobres, han hecho ahí su mundo.

Para sacarlos del pozo, se requiere,
un gran esfuerzo, si así se prefiere.
De otra manera, viviremos sufriendo,
caer adentro del pozo y estar muriendo.

Difícilmente salir de la profundidad,
en la condena que nos diera hostilidad.
Y cuando quieres salir, alguien empuja,
siguiendo la prisión, cual nos estruja.

Prestarse al juego de fuego

Allanada de siempre de ruego,
de la quemada ardiente de fuego.
Que castiga pensando en la ahorca,
cambiantes campos, maíz mazorca.

¡OH! mayordomo del que sabe,
que en la entrada infiel quien cabe.
Disponiendo obedecer, y mantenerse,
al tope del pedido y saber del remitirse.

Que bien se marcha en el trecho,
la bota su caricia, encima del pecho.
Ladrando al gentiíllo, que se desespera,
ante la situación encarecida, de afuera.

Tiempo antiguo de la condena,
la palabra peligrosa, llevada a pena.
Encendiendo fuego y siempre callar,
a beneficio del que entierra, en su dar.

Perdón se me olvido, que obedezco,
soy parte del tira fuego, que no merezco.
Pero emprendí el pedido, que entrega luego,
mi salario jugoso y felicidad, para que reniego.

Pasaras y de mi te acordaras

Pasando en considerada cercanía,
y viéndote venir a mi compañía.
No te dejare, que pases de por vida,
ni que te alejes de mí, sin desmedida.

Porque para mi, el pasar es indiferente,
teniéndote a mi lado, viviré felizmente.
En tu pasada, puedo descifrar tu cariño,
el verdadero amor, que no fue pequeño.

Jamás serás una ausencia, en mi regazo,
y te acordaras, cuando te de un abrazo.
Ya teniendo una conciencia, en tu pasada,
sabiendo que en el amor, estas enamorada.

Ambos hemos concebido, conciliar la dicha,
que nos aparta, sinceramente de la desdicha.
Yo no te quiero ver triste, ni verte preocupada,
porque en realidad, no mereces estar apagada.

Tendrás el valor, el cual te hace ser diferente,
y en la calamidad absoluta, serás contingente.
Enfrentándote, a cualquier problema que venga,
pasando de seguro recordaras, eternidad sostenga.

Pasaras por encima de todo

Cuesta pasar con fuerza encima,
olvidando que hacemos espuma.
Entregando esclarecer la llama.
que en esta congoja encarama.

Viajaras por los campos llenos,
escuchando encajar los estrenos.
Y en esa invocación se aparece,
la renovación que nos oscurece.

Lindas encrucijadas volteando,
a los hijos del pueblo andando.
Sin tomar en cuenta el equipaje,
que nos alimenta para el viaje.

Sucede, que estuvimos a cuesta,
y nunca recibimos una respuesta.
Hoy se pronuncian estas lejanías,
recuerdos maniatados de tiranías.

La pasada incumbente que suelta,
cobertura blanca de esta osamenta.
Me pides callar, sabiendo el valor,
que resulta hablar sobre este dolor.

Partir sin descubrir

Si mañana parto por una razón,
y dejo mi vida en la continuación.
Aquellos pasos que descubrieron,
el momento de compartir y fueron…

Parte del doliente pesar, que acoge,
las delicias candentes, que recoge.
Doloroso seria, que partiera sabiendo,
que no pude descubrir, aun muriendo.

Pero no es el caso, que me diera el dolor,
por que solo pude abrir mis ojos, a sabor.
Viendo la molienda de humanos cayendo,
triturados como cañas, a la muerte yendo.

Que gran descubrimiento, del continente,
encontrar civilizaciones, a prueba doliente.
Apresando el descubrimiento, más triste,
que robando la dignidad, la vida conquiste.

Partiré de esta tierra, conociendo el desvelo,
lo duro tangible, que dormitaba en el suelo.
Ya media vez descubierto, lo caro del rato,
de la agonía bendecida y alarida del maltrato.

Pájaro carpintero

Libre pájaro descrucificado,
que siendo hijo muy amado.
Vuela en los árboles asustado,
con su pico abre hoyos ajustado.

Poniendo alas y sobrevolando,
en la picadura que esta dando.
Hace clavados a tanto picoteo,
miles de hoyos hechos sin conteo.

Porque este pájaro, es carpintero,
quien le dio el perdón de viajero.
Sin recibir castigo alguno y espinas,
porque no sube, al crucifijo de ruinas?

Hoy se cubre el cielo, con tormentas,
pájaros carpinteros, vienen a cuentas.
Y Dios nos envió su hijo primogénito,
sabiendo que este mundo es un granito.

Sálvense de la furia, del que nos arrecia,
dándonos crucificaciones, de forma necia.
Y al canto de un pajaro carpintero, que suelta,
la piedad y crucifixión, que en la vida avienta.

No te enojes corazón

Corazones encienden mi fuego,
que sobrepasan el rato a ruego.
Saltando en las venas amargas,
las caricias, que tú le encargas.

No te enojes corazón arrepentido,
que en mi, tu amor se ha metido.
En la realidad que manda luego,
sin oponerse o darme un reniego.

Sabrosa camarada de la estrella,
que comparte su alma, tan bella.
Hagamos corazones vistos juntos,
divorciando el peligro y repuntos.

Acaba de una vez, esta larga risa,
contribuyendo a darnos tu sonrisa.
Lo amable que viene del corazón,
justamente inspirando a mi razón.

Para que quiero un corazón enojado,
que me haga como siempre a un lado.
Y en vez de darme lo rojo, que agita,
yo espero me des, tu alma blandita.

No confundas la bondad

De bondad se vive,
el tiempo lo revive.
Pero todo sin hacer,
el mal a este querer.

No des lata inquieta,
sin saber una meta.
Ponle agua al tarro,
de la flor me amarro.

Terco corazón vano,
pequeño manzano.
Que me da su sabor,
al paso de tu amor.

Siento tristeza ágil,
del mundo tan frágil.
Que detiene tu fingir,
en tu gracia de mentir.

Planes aquí despiertos,
despertando aciertos.
Yo la pasión siniestra,
que solo me arrastra.

Necedad embustera

Que necio es pregonar,
y la vida condicionar.
Con tanta tranquilidad,
y a paso de la necedad.

Le damos rienda suelta,
en la necedad envuelta.
Que realidad embustera,
trayéndonos a cualquiera.

De malos tratos estamos,
y de ello nos agarramos.
Pasaras los días cargados,
y los ojos bien desolados.

Se hunde el barco a picada,
entrando en la mar ahogada.
Y se encaraman rebuscando,
con necedad te siguen dando.

Que necia se aplica la ley,
cuando se vive como rey.
Convocando la consolación,
a la necedad de una canción.

Wednesday, December 1, 2010

Naufragio y alma

Como barco echado adentro,
de la mar viene su encuentro.
Voy naufragando en esta tirada,
de marcada alma encadenada.

Perseguí hacer caminos y rieles,
navegar sobre espuma de mieles.
Navegante descontrolado partido,
por la cantidad de lunas refugiado.

Copiosas aguas que generan vaivén,
con los deseos que atraen lo que ven.
Cientos de estrellas reflejan en marea,
bailando la danza marina, que ralea.

Perfecto asalto de la infinidad topada,
reflexión de la luna y el sol bordada.
Asteroides navegando en el cielo falso,
en la vaguedad de la distancia descanso.

Alma y torpeza de repentina amargura,
desollando el tiempo y casada locura.
Fastidio inoperante que ambiciona fuga,
en las estrellas y naufragio de tortuga.

Nada podrá seguir

Juicio final del día terco,
al lodo tirado un puerco.
Esperando comer estiércol,
en la oscuridad sin un farol.

Quien podrá seguir la nota,
de la nada que por ti rebota.
Y considera hacer la venida,
espectros de la tarde revivida.

Cárceles del infierno a fuego,
consumiendo la vida a ruego.
Tal parece que todo termina,
la noche apagada se ilumina.

Ya se oyen los gritos terribles,
del fuego carcelario temibles.
En muerte fueron empresarios,
condenados a infiernos diarios.

La suma del tiempo

Tiempo inalcanzable, pero súmanle,
como una cuenta de eventos sumados.
Seria prácticamente los recibos dados,
para el cobro, de la pena cuantificable.

Nadie puede detener el tiempo y corre,
los únicos que paramos somos nosotros.
El tiempo no nos controla, solo vosotros,
tiempo destilando almas, suspiro de torre.

Cuantos eventos suceden en repeticiones,
en diferentes fechas y otras personas ahí.
Cometiendo la tristeza, de la ocasión en si,
promoviendo el tiempo atroz y mediciones.

Tiempo volador, cruzando sobre el humano,
rastreando sus sombras y metiendo rabia.
Inocente tiempo, que aglutina su loca sabia,
que de sus ramas bajan, dando vida al gusano.

Matamos el tiempo y también el tiempo mata,
encontrase el perplejo y segundera atrapada.
La revolución de la aguja, indetenible amada,
en aquel reloj marcando, y todo a paso impacta.

La occasion sin razón

Despiadada manera de vivir,
al sentido del olfato percibir.
Cual manera friolenta presenta,
la ocasión sin razón nos avienta.

En la hoja perenne y direccion,
se presenta la ideal salvación.
Compartir el momento histórico,
en la frase contenida en lo retórico.

Devolviendo el quehacer que viene,
dando pasos en la dicha que contiene.
Corresponde con aseveración corrida,
la infragante calculación compartida.

Retocando el estreno que se apodera,
sin dejar la huella, irse o que muera.
Desenfrena el altiplano despiadado,
que la vida, siempre aquí ha estado.

Y con imagen del destierro platica,
la palabra enmudecida que repica.
Devorando el sentido humano raro,
que no puso oído y tampoco dio paro.

La marca de ceniza

Ni la gota de agua penetra,
el alma partida la encuentra.
Pero si, la ceniza pone marca,
en la tierra cual nos embarca.

Cenizas y Ceniceros acogen,
la marca de los que recogen.
De cenizas esta hecha la tierra,
y desigualdad social, la guerra.

Una ráfaga de viento sopla,
el polvo de ceniza lo acopla.
Viviendo esta vida de cenicero,
nadie se escapa, no hay un pero.

El mar recibe cenizas calmando,
la sed de percibir cenizas volando.
Atada voluntad, terminadas aprisa,
hoy espumas marinas, de sonrisa.

Estamos marcados en su contorno,
de cenizas o polvo, el mundo horno.
Vamos con la marca, sin este escape,
pudiente entretenida, la vida atrape.

La luna besa la piedra

De arriba viene el beso lunar,
hasta llegar donde la piedra,
y darle besos hasta saciarse,
de la soledad terrible collar,
puesto el beso que engendra,
la luz enamorada sin rendirse.

Supuesto canto lunático viene,
a despertar las piedras sueltas,
su boca grande que ambiciona,
mantener la miseria que sostiene,
sus besos a las piedras envueltas,
y la distancia que nunca presiona.

Piedras besando la luna desolada,
en el reflejo que junta tanto beso,
hasta perder el sentido cuantitativo,
del amor y el cosmos a corazonada,
trayendo a velocidad, amor expreso,
sin dejar una huella o marca distintivo.

La convulsion social

Inevitable consecuencia en la espera,
hasta cuando convulsione todo afuera.
La pobreza va caminando sin profecía,
la fatalidad embustera, dada a cobardía.

El cuerpo social infestado, en lo tardío,
abrazando la baba, con la espuma y frió.
Hoy se queman, en las cárceles los pobres,
sufriendo por su debilidad y en nombres.

Difícilmente detener la convulsión, al paso,
teniendo una lentitud, ante la vida de ocaso.
Cuando los ricos, solamente quieren su poder,
el pueblo nunca le ha importado, en su ver.

Quien puede parar, el problema en cuestión,
como prevalecer la democracia o sucesión.
Cuanta necedad tienen los oligarcas locales,
desbaratar los pobres, y sus sueños imperiales.

El problema no es el dólar, como moneda,
si no los salarios bajos, que a todos enreda.
Momento señores oligarcas, sean sensatos,
compartamos las ganancias, sin alegatos.

La casa quedo vacía

En la muerte que desolación,
la casa que componía acción.
Un miembro hace una partida,
dejando un vació y desmedida.

Se ha marchado para no volver,
de la familia, ya no podrá saber.
Se sufre mientras esta muriendo,
y al final, nada estará sintiendo.

El dolor de la muerte repentina,
quizás duele más y contramina.
Conocer a alguien y va rápido,
a un mundo tan lejano y perdido.

Sufrimos los vivos, en el recuerdo,
en el sufrimiento los labios muerdo.
Encontrarnos en la distancia dorada,
queda el vació, del miembro amado.

La muerte arranca la felicidad pronta,
nos encarrila en pasadas, que afronta.
Y la casa queda vacía, todo es silencio,
en la falta del familiar, dándonos vació.

La calle Arce y otros desalojos

Es razonable pensar que la calle, sirve para los vehículos,
pero teniendo la otra cara de la moneda, suelen ser ridículos.
La manera forzosa y sin dar un lugar apropiado para las ventas,
cuanto golpe recibe el pobre, y se pierde en la miseria que avientas.

Desalojos callejeros, vendedores necesitando alimentar a su prole,
de donde puede el pobre, comprar un lugar y que nadie le demuele.
Pero no, aquí se cometen injusticias y se siguen luchas innecesarias,
propietarios de latifundios, con propiedades sin reformas agrarias.

Indiscutiblemente se ataca, a los más necesitados, a los que trabajan,
nadie ataca al rico, que tiene suficiente dinero, a esos evasores destacan.
Si hablamos de falta de educación, sabemos que la culpa es del gobierno,
que nunca invirtió, ni siquiera propago la educación y ahora su infierno.

Si, seguramente la ciudad, se aprecia mejor cuando estas han sido limpiadas,
pero tomemos en cuenta, que ellos son humanos, en sus vidas emboscadas.
Entonces cual es la preparación de su parte, donde están los nuevos mercados,
y el pueblo no sufra, los atropellos de la misma ignorancia, aquí consumados.

El desalojo trae muchas pérdidas económicas, especialmente a las familias pobres,
que injusticia atacarlos por la fuezra, sin negociar o buscar una salida en sus nombres.
Y lamentablemente ellos recibirán un año nuevo, con la miseria y tanta recordación,
saber que sin darles una salida o una oportunidad inmediata, todo queda en sumisión.

Justificación papal del Condon

Usa el condón, ya Dios lo aprobó,
el papa representante en la tierra,
Del peligroso SIDA, ahora se aferra,
y que importa llego el permiso bobo.

El papa se esta abriendo con orgullo,
quedo atrás la disciplina y murmullo.
Ha llegado el temor del SIDA papal,
protégete hermano, del peligro y mal.

Dios bendiga al condón y su fuerza,
refuerce con bendición y no tuerza.
Ya vino el mensaje del cielo del SIDA,
velando por los hijos y vida prevenida.

En la introducción peligrosa del pene,
y la contaminación ambiental ámeme.
Cuidado porque el condón, es bendición,
el papa siente miedo, de esa propagación.

Ponte el hule, que ya murieron muchos,
la enfermedad abarca a los salvatruchos.
Y cuando el papa habla de la salvación,
por favor no te arriesgues, usa tu condón.

Invocación alentadora

Entrando por la puerta del frente,
o saliendo a la calle de repente.
Ha encontrarnos en movimiento,
o circulación en lo del momento.

Viene una invocación alentadora,
sufriendo cambios emprendedora.
Estando concretizado al supuesto,
brindándome eficazmente todo esto.

Saliente o entrante silueta reconocida,
la invención, que aun es desconocida.
Al saqueo inesperado del conocimiento,
y dejarlo tirado, sin darle procesamiento.

Me alienta conocer el nuevo amanecer,
postergando lo despiadado del atardecer.
Cada día nos vamos convirtiendo en uno,
uniendo por pedacitos, el saber oportuno.

Sacamos esos secretos de todos los rincones,
que fueron escondidos, por algunas razones.
Historias olvidadas o talvez poco recordadas,
y se invoca la palabra de la boca, vidas dadas.

Inspiración del llanto

Ojos sollozos que ríos descargan,
inspiración que al doliente cargan.
Y aumentaron cauces a quimera,
desbordando las aguas para afuera.

De los ojos las aguas se derraman,
espantando el llanto, y ahí agarran.
Lentamente arrastran los días al paso,
distintivamente el rió, lleva el ocaso.

Vivimos mundos distintos, que bueno,
a diferencia, que en el mió, me condeno.
Echad la tierra encima, enterrad tu arrastre,
que los cuerpos flotan, al paso y demuestre.

Los ricos callan, se hacen los desentendidos,
olvidando a la mansedumbre desatendidos.
Gracias, por la magnifica inspiración dada,
y sin perdón, de haber conspirado ahondada.

Recordaremos, las cosas que vivimos en vida,
las inundaciones, sin que nadie nos despida.
Fuertemente las lagrimas, van formando olas,
de esta mar social, que se lanzaran aquí a solas.

Insistencia de inversion económica

En la difícil tarea de hacer lo bueno,
en la reactivación económica pleno.
Se necesita invertir, en nuestra nación,
sin importar la sociedad y su condición.

Nadie podrá cambiar el estado de pobreza,
dejando de invertir, en la sociedad riqueza.
Hay que ser productivos, y crear motivación,
crecer económicamente, el dinero en acción.

Ya no desgastemos, con políticas retrogradas,
estamos frente una nueva sociedad integradas…
A un quehacer efectivamente, con mas ventajas,
deseos de trabajo y mejorar la vida, en sus casas.

Hay que avanzar, en la inversión general andante,
y olvidar por el momento, el poder tan distante.
Para que hundirse cada día mas y mas hasta perder,
produzcamos, inventemos, busquemos donde vender.

Indiscutible amor

Parece un amorío inquieto,
del amor, que por ti siento.
Me haces saber sin engaño,
que tu foto es casi de antaño.

Pero seguimos el tiempo vano,
hasta convertirnos en gusano.
Transformación cierta acuña,
cuando tan solo queda la uña.

Tentáculos vestidos de ramos,
agarrándonos cuando vamos.
En el festejo encaminado azul,
del cielo llego al rió zumpul.

Y nos abrazo ese amor temible,
con palidez y amor indiscutible.
Me asienta una marca inesperada,
que lapidando nos da la cortada.

Y se vienen los días corpulentos,
saboreando historias y cuentos.
Quien diría sobre esta aceptación,
que causa temor y aseveración.

Horas difíciles de entender

Que pasa con el tiempo cansado,
al paso inestable que ha pasado.
Saboteando el aliento del futuro,
enamorando la dicha por seguro,

Tiempos aledaños que no entienden,
y el hombre fingiendo y no enmienden.
Poca casualidad del inconciente pardo,
piedad milagrosa, del cual me aguardo.

El techo tiene un paraíso, que nos llama,
una orden incierta, me revuelca en la cama.
Pensando en la creación y la religión de opio.
para llegar hasta los pies y darte nombre propio.

Hemos vivido en este paraíso, así alguien lo dijo,
el fin del mundo, que nunca llega, a despertar al hijo.
Que muriera crucificado en la cruz, y el padre viéndole,
horas difíciles de entender y el mismo cielo recibiéndole.

Nunca podremos juntar, tierra y cielo, en la hora de despedida,
la causa real, que nos corta haciendo, que la sangre se nos despida.
Quedando atrapados, en la elocuencia y concurrencia del alto estreno,
corrompiendo al que limpiamente, ha venido a recibir al hijo del trueno.

Gastar hasta el último dólar

A pesar que el dinero no alcanza,
volaremos aviones en alabanza.
Y prestando a diestra y siniestra,
no acaba el gasto que demuestra.

Cuanto dinero se gasta por gusto,
sin importar la deuda, que un susto.
Vamos endeudándonos mucho más,
como lo pagaremos o quizás jamás.

Si tuviéramos ese suficiente dinero,
favoreceríamos a los pobres primero.
Y después de la ganancia se mejora,
para que prestar, si esto todo empeora.

Queremos comprar aviones de guerra,
con tratados de paz, la lucha destierra.
Millones de seres sufren en la pobreza,
volando avioncitos de hambre y tristeza.

Supuestamente lo militar, no es negocio,
porque el gasto es interminable y sucio.
No estamos en guerra, para que aviones,
queremos complacer, a algunos pelones.

Feliz día

Que felicidad sentida,
averiguación preferida.
Contenerse al encuentro,
y esperar el epicentro.

Feliz día que estremece,
la vida felicidad merece.
Abandonando sufrimiento,
en la muerte, queda lamento.

Como sentir que vivimos,
cuando ni ya lo sentimos.
Apaga la luz, viene el día,
tremenda rabia y cobardía.

Reaparece el viento recio,
la mortificación del necio.
Y pronto su ida le arremete,
al momento lo compromete.

En su hora del alma bestia,
que tarde, el mismo sentía.
Ademanes Copernicos idos,
astros y miradores partidos.

Estando lejos del suspiro

Convertida pasión del engaño,
con la paciencia en su tamaño.
Pego un suspiro que eficazmente,
se apodera de mi entraña latente.

He pensado una y otra vez acercar,
la agonía y simpatía del agonizar.
Perteneciendo al mundo planteado,
que carboniza la iniciativa agarrado.

Libertad que acelera, el cumplimiento,
avaricias de porcelana y acudimiento.
Acomodado se pasa el peligro, del látigo,
que lacera el cuerpo, sin sentir su vértigo.

Lo inevitable, el retroceso invertido ahora,
carcomiendo los deseos, producto y demora.
Naciente administración interna, que siembra,
los suspiros que van, anteponiendo la siembra…

Mi paladar aun concibe, lo dulce del caramelo,
que deshaciéndose en mi boca, limpia el velo.
Lo dulce de la amargura, que repite la saliva,
masticando palabras, que el viento las esquiva.

Espíritu melancólico

No te apartes de mi existencia,
ni tampoco me pongas carencia.
Yo he pasado por tu melancolía,
del espíritu lleno, de tu cobardía.

He buscado cientos de razones,
para explicarme en comezones.
Los fenómenos del alma adentro,
inexplicables romances del féretro.

Camina, no pares ante el prejuicio,
que cuerpo y espíritu van a juicio.
Unidad inseparable del que piensa,
solo en la muerte, ahí se repiensa.

Espíritu melancólico del arbitraje,
sin vérsele se presume un ultraje.
Desgastado creer, que pone racha,
espíritus siguiendo a una muchacha.

¡OH! melancolía muy espiritualista,
combinar la coalición entreguista.
Sube al cielo que de allá, tú vienes,
espíritu desolado, de todos los bienes.

Espero por ti

En la espera que da mi querer,
sin cansancio que hace perder.
Sigo esperando en esta revuelta,
la encarcelación que nos avienta.

Espero y seguiré esperando tortura,
en los momentos de la abreviatura.
De hacer más fácil, nuestro destino,
o esperar lo peor, que da el intestino.

Se parte el alma y se restriega olvido,
deslizando por el maltrato o descuido.
Y de la peña, que se mantiene quieta,
la dureza permanente, que la concreta.

Estando en frente del verdadero refrán,
de lo dicho cotidiano, y de lo que dan.
Se repone el volátil decir, del que añora,
la pérdida de la contradicción voladora.

Ágil pensar, que derriban el viejo pacto,
de la velocidad fantasmagórico e impacto.
Retribuye el día, en que reviva el sustento,
del legado apagado, que perturba contento.

Empezar a respirar

Gracias por el oxigeno airado,
en el cristal intocable ganado.
Convirtiendo el orgullo visto,
cuando navegando conquisto.

El maleado y triste asemejo,
que nos da este mundo viejo.
Paso frente a tus ojos desnudo,
como aquel cristal, ido agudo.

Restableciendo este balance,
que nos dio, el mágico trance.
Hoy me vienes con apariencia,
estas cosas dan más carencia.

Por eso no creo, en los castillos,
que vuelan por el aire a gatillos.
Desamparada muestra de olfato,
de la respiración apagada a rato.

Demuele el perplejo aire valiente,
que entra a mis pulmones aliciente.
Dándome la vida, adentro contento,
sin el pago, por el uso del elemento.

El sueño perfecto

Soñamos y de sueños vivimos,
lejanías entre los surrealismos.
Acabose perfecto en los trances,
que dormido llegan, sin avances.

Cuando sueño solamente recuerdo,
el travieso encanto, que no muerdo.
Estando sometido al sueño infeliz,
y dormido tiemblo, con su matiz.

Consumado estoy, queriendo volver,
a despertar y encontrarme sin padecer.
Pero el sueño me alcanza, y me duerme,
me esquivo y rápido consigue seguirme.

Contrapaso que disuelve, el encanto vivo,
estrellando las murallas, pero luego revivo.
Despertando del sueño, que gira alrededor,
respondiendo a los tratados, del despertador.

Un reloj o un gallo, me despierta del sueño.
de esta pesaría que se apodera, como dueño.
Quiero despertar, si el sueño es demoníaco,
sentirte que eres atrapado, quedándote flaco.

El poema seguro

Seguramente venga el verso,
que desmiente al universo.
Contradecir al que se esfuma,
por la razón y realidad espuma.

Yo apasionado en la costumbre,
que realmente la vida alumbre.
Servirse despejando el llanto,
dejando apaciguar el encanto.

Misterios que nunca supimos,
porque en la duda no pusimos.
Y entre lo fácil que preferimos,
al costo de una luna revivimos.

Eran unos fragmentos de poemas,
articulando los versos y sus temas.
Nutrida conversación y espanto,
convenir en su derrame y atraganto.

Poema seguro acuñado recibiente,
de la poesía que nos arrulla valiente.
Encantadoras y perfectas estrofas,
concerniente y muy lejos de mofas.

El poema absoluto

Renace un poema que ama,
en los suspiros se derrama.
Absolutamente me pierdo,
en laberintos del recuerdo.

Se rehúsa decir que no puede,
que solamente abatido se quede.
Para no estremecer la poquedad,
que le diera desesperada caridad.

Supuestamente nace el poema,
adorando la razón, en tu quema.
Se poetiza la verdad, tan inquieta,
trayendo consigo, la tarde repleta.

Ajustes que se propagan huyendo,
la verdad, que ahora estas viendo.
Pero aproxima este acercamiento,
que se dispersa con fuerza y viento.

Procura sosegar el desierto absoluto,
la mentira desgarrada, del disgusto.
Ya no practiques las estrofas sueltas,
la gracia personal, palabras revueltas.

El miedo degenerado

Tenemos miedo de romper el silencio,
acabando misterios, que tienen precio.
El miedo una carreta chillona de acero,
que rodando en la cultura, da agujero.

Tanto cautiverio descrito, en la piedad,
que atemoriza el individuo y ansiedad.
El punto secreto, que privatiza el miedo,
acompañado de división social y enredo.

Vivimos en una sociedad de lujo y de pago,
por que hasta para pedirle a Dios y su amago.
Llevamos unos centavitos, a la iglesia y temor,
escondiditas le pedimos, se multiplique su valor.

La vida y los ministros religiosos con seguridad,
pagando de los pobrecitos, con la misma iniquidad.
Armados en protección, al miedo que nos enmarca,
ya ni Dios es suficiente, para defender esta comarca.

Que degeneración, saber que el miedo causa miseria,
y que por culpa del miedo, seguimos vida de histeria.
Parece que el miedo, seria la evasión a no enfrentar,
la condenación del dolor, que al pobre hace aguantar.

El crimen legalizado

Legalmente ataca el rico al pobre,
y quien los defiende a ellos sobre.
Cuando son atacados con injusticia,
y nosotros callados en la inmundicia.

El crimen legalizado, que se enfrenta,
a los necesitados a quienes confronta.
San salvador se convirtió en un fuego,
que pidiendo a su alcalde, otro ruego.

Dichoso el rico, que duerme tranquilo,
sin preocupación de ser atacado a filo.
Que nos pasa, a donde esta el defensor,
que puede poner su cara en El Salvador.

Norman Quijano, demostrando su rencor,
contra los explotados y aislados a terror.
Estamos volviendo al pasado de la guerra,
por culpa del hambre, se ha vuelto perra.

Que fundamentos de paz, existe en todo,
cuando se maltrata y se explota a su modo.
No te parece que el alcalde, debería ir preso,
a pagar por la forma violenta, paz que es eso?

El corazón de hierro

Recogiendo lo helado del hierro,
y la sombra pasando el encierro.
Corazones de heladas quimeras,
recortando dulce de primaveras.

Recio corazón que odia y se aleja,
del amor que convoca y asemeja.
Empujando la corazonada abierta,
con el destierro al hombre acierta.

Valerse por uno mismo, y el valor,
persistencia y resistencia al dolor.
Nada apartara el sentimiento dado,
hasta encontrar la victima apartado.

Encontrándose ya este muerto queda,
uno menos que estorba o que enreda.
Así fueron matando, los deseos vanos,
poco a poco, eliminando los hermanos.

En la recogida del fruto, de la muerte,
fueron quedando, cadáveres a suerte.
Todo era un negocio, de remitir afuera,
con el corazón de hierro, todo se muera.

El cielo cortante

Ni la navaja que tiene filo,
hace lo del cielo aniquilo.
Mientras la paja y ojo pacho,
al pecado de un mamarracho.

Estimada cortada profunda,
la que el cielo desenfunda.
Cuando nos miente y tritura,
con las versiones de tortura.

Que cortante esta la mirada,
que del cielo nos da cortada.
Y cuando de arriba nos mira,
este cielo promesa de mentira.

Dios proteja el filo de su cielo,
para que exista aun el consuelo.
Quitar la desventaja contundente,
que nos ahorca del cielo yaciente.

¡OH! cielo cortante, que nos mata,
con sus nubes parecidas mata rata.
Señor despejad este cielo renuente,
que protege navaja y al delincuente.

El amor es loco

Al trato singular en el amor,
nadie tiene control al fervor.
En la conducta humana llega,
ese amor loco que conlleva.

Hay amores que luego estiran,
y también por razones suspiran.
Me ha llegado el monto a la cima,
del amor diversificado por encima.

En la practica constante, en los seres,
la inconformidad en busca de mujeres.
No le llamemos, a esto un pecado cierto,
pero picando de flor en flor, viene acierto.

En los hogares donde permanece la locura,
al amor quebrado, de un hombre sabrosura.
Llevándose acabo el ciclo, de la destrucción,
de los hogares indefinidos, la reproducción.

Cada quien tiene su turno, del día y de noche,
cuando se estaciona en el hogar y su derroche.
Compartiendo el hombre o mujer, ese momento,
olvidando los otros hogares, amor loco del viento.

El agua pura y la vida dura

Bendita ilusión del tiempo maduro,
volteando el destino de lo inseguro.
A la quebrada revuelta, del adivino,
que en la bola cristalina, puso vino.

Y tomando los días, con su atadura,
no te preocupes por la investidura.
Que estamos acostumbrados a esto,
y a lo duro de la vida, y del supuesto.

Una reliquia me espera, antigua piedad,
del hombre pagano, que tiene maldad.
Desatando los cuernos del mismo diablo,
y cercanía de Dios, que controla establo.

Se va perdiendo la pertenencia del cielo,
con el agua pura y la vida dura consuelo.
Suelta el veneno, que ajusta la aseveración,
la muerte cabalga a chasquidos, en eslabón.

Pareciera el cristal, que nos dice un adiós,
quien en esta vida, realmente ha visto a Dios.
Callad que no escuche, el secreto que entablo,
por que podría mandarme, directo al diablo.

Dos rosas

Una rosa rosada,
para mi amada,
que me quiere,
por mi muere.

Otra rosa roja,
si ella se enoja,
y tira silvestre,
a cada semestre.

Rosas tu mirada,
sonrisa abrumada,
amor de rosales,
cuando me sales.

Dos rosas te doy,
con olor de hoy,
de perfumes vida,
y de tu rosa pida.

Rosas sonriente,
caricias vivientes,
que dan tu rosal,
llanto sin bosal.

Dormir para vivir

Nadie puede escapar del ensueño,
que soporta el mundo de dueño.
Aquel que nunca nos incorpora,
tan solo en el encanto de aurora.

Del que mantiene el fuego bueno,
me das el agua, el llanto y el trueno.
Que más puedo pedir, en este ocaso,
que me duerme a golpe y en fracaso.

Quiero despertar en este océano claro,
soñar en la burbuja y subir al amparo.
Con los años traga luz, en la enmienda,
que mi alma rota, en sueño remienda.

Eso si, que venga el trueno disecado,
y el vino que me brinda sueño amado.
Compartir esta sangre, que aun lacera
la cambiante y larga gracia de espera.

Ya no confisques el péndulo oscuro,
que me arrebata el sueño y cianuro.
La perfecta agonía soñada despierta,
pero en fin un poeta, toca mi puerta.

Dios dame fuerza

He perdido la fuerza y alcance,
por seguir la guía de tu romance.
Aquel que nos inculca salvación,
en la dormida vida de redención.

Señor quítame el castigo del yugo,
que mi sudor, solo alegra verdugo.
Estoy convaleciente ante tu altar,
convulsionando en el loco malestar.

La fuerza omnipotente descienda,
para aliviar mi alma y que entienda.
Que el único dios, nos ama y bautiza,
y siendo desobedientes da una paliza.

Fuerza la que me das, llenando adentro,
yo perdido pidiendo fuerza a encuentro.
Y tú el proveedor y creador de la tierra,
yo la imagen y semejanza que entierra.

Estoy decaído, en esta condena azulada,
porque del cielo, me viene alma cortada.
Y en busca de la fuerza eterna me lanzo,
encontrando mucho vino, yo me empanzo.

Devuelta a la soltura

Llegando al borde de locura,
y combinación de amargura.
Que por ratos hace emblema,
postergando prejuicio y tema.

Pasaremos encima de la llanura,
saltando en brevedad y soltura.
De un lado y el otro, que espera,
desenterrando el futuro de afuera.

Hemos de caminar, hasta llegar,
sin importar el cansancio tirar.
Todo cuesta en esta vida ligera,
sabiendo no es, la vez primera.

Pero nada lograremos de rodilla,
ni tampoco acostados en camilla.
Haremos todo diferente en hora,
conociendo que es, pronta la hora.

Sacudiremos nuestra gran ciudad,
limpiando la mentira, con verdad.
Y estando en lo establecido por hoy,
estaremos en, lo que diciendo estoy.

Demostración asolapada

Cabalmente se promulga,
el torpe salto de la pulga.
Que del perro seco avienta,
a la salida de esta tormenta.

Que demostración peregrina,
la nuestra caminos de mina.
Esperando pararse sobre ella,
y volar lejos por una estrella.

Vengan los reinos traviesos,
espantando con tantos rezos.
Porque en verdad no sabemos,
si vendrá aquí, lo que queremos.

En una demostración captada,
de la oración acida apagada.
Se revientan los años perplejos,
situando repeticiones de viejos.

Campanas atormentan tanto,
olvidando la vida de un santo.
Camuflajes absorbiendo ruego,
en el cobro celestial del pliego.

Dejando el remedio

Perfecta lejanía de remedio,
del hombre vanidoso medio.
En la enfermedad se entorpece,
haciendo curaciones no merece.

Este remedio la causa del juego,
que no cura por traernos fuego.
Entre mas buscamos ser curados,
nos vamos quedando olvidados.

Remedios que perturban el alma,
leyéndote la mano y tu palma.
Buscando darte el remedio loco,
castigando el designio del coco.

Remedio bastión del contratiempo,
inhalación rigurosa eco del tiempo.
Armando el menjurje y la solución,
de la vida echada, a la delusión.

No se si curarse, podría ser lo mejor,
o morir, para ya no recordad el dolor.
Si el remedio fuera rápido, a la muerte,
lo recibiría con bienvenida a mi suerte.

De donde vienes amor

De la calle, de donde crece lo silvestre,
aquí arrancaron tus petalos campestre.
Te deshojaron los petalos, que perdieron,
al caer de las manos, de los que hirieron.

Me has traido tu corazon herido, para verlo,
para curarlo y posiblemente yo entretenerlo.
Pero de donde vienes, con tus petalos rojos,
ensangrentados y alborotados en tus enojos.

Ya no siento lastima, si no piedad que data,
en el tiempo terminado, en acabada maltrata.
Ojos muy cercanos pudieron, dejarte el olvido,
con la fiera que puso, las garras en tu despido.

Ahora me vienes apantallando, que eres santa,
que el desprecio en tu vida, ya no te espanta.
Piensalo bien, que el lugar tuyo, es del pecado,
aquel amor, que turbiamente te fue arrebatado.

Hoy te sientes la maravilla, lo que hace rechazo,
pero te seguire queriendo, y te lo digo en mi brazo.
Pero no pienses que mi realidad, no puede entender,
que en las clases sociales, del mismo palo y placer.

Corazon de acero

No podrás parar tu Corazón duro,
que impulsa pedacitos de acero.
Fuistes cortina de humo o tapón,
impulsando hielos de tu corazón.

Eres como el invierno que congela,
sepultando el día, con blanca estela.
Hielo picado, cayendo como minuta,
sobre cualquier cosa o persona astuta.

Corazón de acero, que entrega luna,
sangre caída por dureza e infortuna.
Destroces imparables del duro acero,
en la cortada mal habida de majadero.

Brilloso corazón, que en silencio acaba,
terminando la vida, en lo que encontraba.
Expuesta corazonada, que me abandona,
dejándome solo, con su dureza arrincona.

Hay corazones, que nunca pueden amar,
porque del acero, dime que puedes esperar.
Nadie lo logra desaparecer, solo transformar,
y del acero inoxidable, el corazon continuar.

Conoce quien te quiere

Sin saber quien da la pauta,
a modalidad que la incauta.
Y teniendo el eje del deseo,
comienza ese amor que veo.

Quien me quiera, a mi tendrán,
las caricias mías mantendrán.
Reconociendo el acto amado,
que cuelga en el aire rosado.

Yo te quiero mucha linda flor,
como arte nacido en el amor.
No podré comparar tu ausencia,
que acorta calma y paciencia.

Te veré conmigo renaciendo,
esa manera de estar queriendo.
Toma este amor que te quiere,
que atónito al verte se muere.

Creo en el amor que no toca,
porque la vida, como una roca.
Se presenta el ambiente amable,
en este amor contigo confiable.

Confirmación diminuta

Hasta pronto serenidad introspectora,
que desmiente el abandono moradora.
Se argumenta la confirmación diminuta,
por la naturaleza y las creencia a la bruta.

Queriendo pasar, por las rendijas coladas,
del tiempo constante, en sus horas amadas.
Sentencias que ponen, el contratiempo fino,
recibimiento acomodado, a seguir el camino.

Pero en esta confirmación diminuta, prosigue,
guardar silencio y el mandato, sin alegato sigue.
Conexión con capacidad, hasta el punto herida,
continuar los pedidos, estableciendo la sumida.

Cada día confirmamos, este mundo de opresores,
y practicamos el negocio sucio, de explotadores.
Seguramente, receptivos al momento de obediencia,
y provocamos alienaciones y relaciones de carencia.

De la opresión somos presas, lo que pasamos inquieta,
porque hace constancia, dejando pasar y sin una meta.
¡OH! diminuta agonía, latente condenación de llamas,
mientras vivimos, vamos llevando las espinas y ramas.

Complacencias inagotables

Conecta el saludo de un estreno,
en la venida completa del trueno.
Complaciendo al mundo y señorío,
que inagotablemente traspasa su frió.

Hay que complacer, al rey del sueño,
el que manda con su mano y su seño.
Dándole poder al que no lo merece,
pero sujetando al líder, que le parece.

Después de estrenar, al nuevo mandato,
hace de la suya, según cuenta el relato.
De una mirada castiga al servil mortífero,
que sirve de la mama, pareciera mamífero.

A falta de leche, el mamador llora y llora,
poniendo aviso, al mantenedor de demora.
Que bien se agarra, del pezón materno o reta,
el bebe elegido, para suavizar el dolor que reta.

Vamos como bebes viviendo y consumiendo,
del padre desgraciado, que abandona salado.
Buena honda seria, servir de verdad a tu pueblo,
y dejar la amamantacion, del pecho de tu arreglo.

Como se vive en el campo

Alegremente se conocen los seres,
que en los campos tienen placeres.
En estas tierras de gente muy sencilla,
compartiendo felicidad, sin rencilla.

El trabajo arduo y la jornada laboral,
a temprana mañana, se corta el cafetal.
Todo parece natural, conviviendo suelto,
en la dependencia de la tierra, esta envuelto.

Desproveídos muchas veces, de un escape,
del lugar de trabajo, que en su mundo atrape.
Por los trabajadores del campo, todo es posible,
llevarnos alimentos, aunque a ellos sea imposible.

Teniendo desventajas, que en su aislamiento tiene,
el trabajador del campo, un orgullo que mantiene.
Estos campos siempre en abandono y su gente confían,
obtener mejorías, ya que a penas en el campo sobrevivían.

El verdadero trabajador, es visto a veces con desprecio,
sin saber, que la vida del campo es dura y tiene un precio.
Cuando se vive de la jornada y dependencia del patrono,
sin que nadie les defienda, en la humillación y destrono.