Monday, July 6, 2015

Feliz Cumpleaños Gilberto Canjura Velasquez





Ya vienen alegres los días certeros,
con la felicidad llevada por la ciudad,
en momentos vuestros placenteros,
unidos a un pueblo, en amor y verdad.

Ya están los recuerdos del tiempo ido,
donde Gilberto Canjura Velásquez, crecía,
para defensa del humano pobre perdido,
y una sociedad de justicia, en el amanecía.

Ya se escuchan las trompetas de libertades,
libres ciudadanos, que fueron rescatados,
y en los presidios de los oligarcas cantidades,
quedaron torturados, apretados y asesinados.

Ya se escucha la voz del hombre, en los penales,
defendiendo los casos, de acusaciones guerrilleras,
ante jueces militares, que hacían condenas verbales,
para encerrar a su pueblo, condenando sin esperas.

Ya se vive la democracia, después de un defensor,
exponiendo su vida, por amor, por fe y por gracia,
feliz cumpleaños Gilberto, y libertad en El Salvador,
unidos en el sentimiento, de combatir la gran falacia.


Sunday, July 5, 2015

Vi la luz candente sobre el mar





Eran kilómetros sobre el mar,
sendas reflejos de la fortuna,
porque siempre quise caminar,
viendo la noche que riela la luna.

Aguas termales de la sal viviente,
cuando el sol, resplandece en ellas,
luciérnagas marinas y amor saliente,
chispas fugaces  desde altas estrellas.

Veo la luz, veo un mundo ferozmente,
se levantan los polvos, de la calle vana,
aquel mar azul, que indica vida al frente,
ha sido memoria y producto del mañana.

En el puerto de la libertad, hay un camino,
donde brilla la luz y nos guía por momento,
mar adentro, larga la distancia mi destino,
entran los delfines y bailan al sol y al viento.

Toda criatura marina, se siente consolada,
bajo una luz, bajo un monumento salado,
y una vida, que parece efímera de la nada,
y este mar, no se cansa de haberte amado.

Puro oro y sombra de agonía





Sírvase usted una copa de vino,
para lograr entender el poema,
hasta que llegue a su destino,
sobresaliendo en llama y tema.

Muchos se arrodillan a un santo,
buscan fuerza con lamentaciones,
disponiendo de cielos de encanto,
lacerando divinamente corazones.

El oro brilla, nos trae una sombra,
el metal precioso, que da su tesoro,
al precio deliberado, que nombra,
a disposición humano, cual imploro.

Ciegamente los pobres viven agonía,
porque fueron saqueados a copa dura,
luz de sombra, cansancio a luz del día,
y mi poesía, se despliega en la llanura.

¡Malditos poderosos, en esta tierra!
manifestación vanagloriada de antaño,
confesorio y purgatorio de una guerra,
el tiempo infeliz, que me hace el daño.

Amor que al cielo implora





Yo sé de un referente ideológico,
implorar en situaciones indomables,
y el amor torna al cielo como lógico,
pidiéndole de rodillas a cielos amables.

Yo me lleno de veneno y a un palo rezo,
procurando afianzar, la palidez oscura,
cuando miro la infinidad y libre calabozo,
compartiendo el amor, según mi locura.

Yo viajo en remontados y viejos mundos,
sostengo amores con infinidades lujosas,
mientras en la tierra, dormimos profundos,
se me acercan maravillas entre estas cosas.

Yo adoro el eterno paraíso, cual es incierto,
y una fe hormiguea mi cuerpo de fatalismo,
un ángel de la guardia, quiere verme muerto,
seduciendo con su amor, caiga en ese abismo.

Yo que desde la tierra, pego un gran imploro,
elevo millones de plegarias, hasta el infinito,
porque me salvo, porque en silencio puro lloro,
y me lleno de paz y sonrisa, gracias dios bendito.


Saturday, July 4, 2015

Tú la luz lámpara de mi día



Otra vez enredado en tus cristales,
lámpara maravillosa con armonía,
el tiempo respira ramas y animales,
pero tu corazón de luz, es propio día.

Fui consumido por estos tristes males,
y confortado por la carne tan tentadora,
cual pordiosera manera de los capitales,
vino arrancarme la paz, en maldita hora.

¡Oh poeta del alma! Que piensa lo divino,
y en la tierra tomada, por oro y por escudo,
quien te habla de amor, no sabe su camino,
porque el mundo del dinero, lo dejo mudo.

Pero este amor, que por ti tengo cristaliza,
y la luz un destello gigante, del amor puro,
juntando aquellos leves rasgos que matiza,
porque tenemos la muerte y amor en apuro.

¡Oh luna de plata! Tú existes en mis sueños,
rozas tus cráteres, como extrañas medusas,
viendo morir los pobres, pobres con dueños,
en esta tierra amorosa, de pirañas intrusas.