Friday, November 14, 2014

La tardanza social



Duro golpe del infierno,
perpetrando en lo social,
el paisaje peligroso eterno,
para el hombre tan desigual.

Fueron tiempos corruptos,
apoderándose de la muerte,
desaparecimientos abruptos,
para morirse ligero y a suerte.

Hoy la condena se desgarra,
devanándose por las calles,
en la población que amarra,
mueren humanos en el valle.

Mientras el capital nos ahorca,
y la vivencia social se degenera,
muriendo los hijos de la mazorca,
en lo triste real y vida pordiosera.

La tardanza social, tan globalizada,
del hombre que busca eternizarse,
donde muere el sol, con su mirada,
y tiembla la tierra, sin poder saciarse.






Tuesday, November 11, 2014

Oración del carbonero



Tú que trabajas para darnos energía,
cortas los arboles y preparas carbón,
para cocinar con el carbón, en tu día,
y los alimentos en la boca, son un don.

Yo oro al altísimo, por tu trabajo diario,
para que sigas produciendo en la vida,
cuando produces el carbón y sudario,
y nos llega a la venta y hora preferida.

Dios bendiga tu trabajo, como carbonero,
que te de la fuerza, para seguir luchando,
en los hornos y cocinas tú eres primero,
la llama de fuego y alimento calentando.

Cristo negro, que orientas al trabajador,
para que reproduzca el carbón nuestro,
que enmugrecido, bajo horas y el sudor,
la humanidad lo utilice, en el bien vuestro.

Padre santo que estas en el cielo y la tierra,
haz que el carbonero, nos traiga lo quemado,
para servirnos con la producción, que aferra,
divino carbonero, en el tiempo tan explotado.









Saturday, November 8, 2014

Hojas que caen del cielo



Hojas secas que derriban del cielo,
alborotadas quimeras del tiempo,
que en su belleza dieron su anhelo,
purificando en nuestro pasatiempo.

Aquí en la tierra, los humanos vemos,
en la multitudinaria conciencia formal,
cuando las hojas caen y nunca sabemos,
nuestra existencia parecida, a un animal.

Y con la piedad interpuesta, en la cabeza,
esperando la lluvia de las hojas esparcidas,
la humanidad desolada, a la justicia reza,
para que se cumpla el ciclo y nuestras vidas.

Veo al cielo y que triste resulta explicarlo,
porque el dolor humano, sigue en decaída,
el tiempo indetenible, no puede agarrarlo,
cae la hoja seca, cae el hombre sin la vida.

Y en la intervención del viento, todo agita,
empujando las hojas, a lugares inesperados,
donde se sepulta el dolor, sin oír al que grita,
en los golpes de las hojas, viven desesperados.






Thursday, November 6, 2014

Perdido en el tiempo como barca



Yace mi corazón con triste agonía,
al pasar del tiempo, que nos agota,
el robo de la historia humana y día,
cuando se acapara, a fuerza y a bota.

Mi barca, va deslizándose sobre el mar,
me conmueve el tumulto humano social,
que se siente solo, perdido sin despertar,
un viaje que se lleva el tesoro, al desigual.

La noche peregrina, nos repica y nos fuma,
como cigarrillos ego centristas maltratados,
repitiendo designios, que la gloria abruma,
la cadena perpetua, libres seres de pecados.

Por cierto en el mar, pude ver inmensa cruz,
todos los pececillos logran, afiliarse a un altar,
donde se pierde la fe, donde se gana cierta luz,
porque el tesoro brilla y se roban hasta saciar.

A penas empieza la barca, que no tiene sendero,
a navegar en turbulencia y la corriente del tirano,
para que viviéramos miserables, como hormiguero,
que nos impuso un camino, al orgullo de su mano,







Sunday, November 2, 2014

Luz del finado en su día (Noviembre 02)



Somos lámparas del tiempo encendidas,
llevándose de la riqueza  en ensueños,
y en la muerte oscuridades reprendidas,
ilusiones filosóficas y mundos pequeños.

La vida prestada, en una armazón humana,
pero nos llega el día, enfrentando la muerte,
dejando de existir, terminando el mañana,
pórtense bien y ser enterrados en la suerte.

¡Oh luz del alba, que la tierra pronto ilumina!
y la muerte majestuosa, que nos da el paso,
a verificar el silencio y viaje que no termina,
cuando nos unimos al universo, en todo caso.

Vamos al mas allá, a un lugar muy desconocido,
a tener los encuentros, en las líneas del fuego,
a purgarnos en la infinidad, del mundo partido,
para que seamos despertados, por algún ruego.

Definitivamente en la muerte, llegamos al tino,
para ser sepultados con la esperanza de volver,
al tope inevitable, del que se viste este destino,
muertos bajo tierra, para ir a otro amanecer.