Thursday, October 23, 2014

Voy por el mundo atardecido



Un rayo misterioso dirige mi alma,
el destello de luz, con su infinidad,
yo la piedra que inmoviliza la calma,
doblego mi corazón, a esa realidad.

Soy la existencia del viejo verano,
y en el estruendo muy consciente,
 cae la hoja, el otoño en mi mano,
como lluvia repentina persistente.

Voy de rodillas, al hermoso sendero,
a encontrarme con la luz del planeta,
la emoción del rayo, y amor efímero,
en la palabra misteriosa y completa.

El mundo atardecido, cubierto a hoja,
y el sereno temporal, que da la noche,
cuando la luz atraviesa lo que arroja,
lo tardío que provoca, gran derroche.

Nuevamente voy a dormir, por suerte,
a retener estos ensueños vagabundos,
para olvidarme de la tardanza y muerte,
consiguiendo vivir, casi en dos mundos.






Nathalia Canjura: La niña de ojos azules



Son tus ojos bellos como el mar,
en ellos se reflejan las estrellas,
anunciando nuestro despertar,
y tus sonrisas, amables y bellas.

Feliz cumpleaños en tu día santo,
teniendo el calor vuestro humano,
que el paraíso nos da el encanto,
la niña de ojos azules, no en vano.

Tus ojos emanan, gracia y ternura,
porque son los cristales de amores,
y en la tierra salvadoreña la finura,
siendo preciosos como azules flores.

Nathalia Canjura, viva flor y armonía,
teniendo  tu natalicio, con festejar,
que de tu entraña nace dulce poesía,
porque tus ojos azules, si saben amar.

Son tus ojitos, pequeñitos poemas,
muestras de un lejano firmamento,
brillantes diamantes, de vivos temas,
la hechura en el amor y su momento.









La noche viste en su velo



Va la silueta del tiempo en su rodaje,
saludando en su encanto nocturno,
la noche se tiñe, en su fúnebre viaje,
dejando su oscuridad y el día de turno.

No puedo ver en la oscuridad eterna,
y en el túnel del vivir, todo se opaca,
porque el negro crespón consterna,
en nuestro valle fundado en hamaca.

Solo la muerte, una tras otra saluda,
llegando momentos de desesperación,
la naturaleza y la realidad muy cruda,
cuando se lleva nuestra desaparición.

¡Oh siluetas del destino! Cual nos arroja,
las sombras tenebrosas, de aquel pasado,
y en la muerte segura, no existe congoja,
la repartición de un crespón amordazado.

Hablan las cruces, del tiempo clandestino,
y el silencio atesora las voces, en la huida,
por el veneno de muerte, del peregrino,
perdiendo la voz, como la noche regida.








Tuesday, October 21, 2014

Humberto Centeno: Tu vida un regalo al pueblo salvadoreño




Entrega total en la conciencia humana sentida,
llevar adentro en la esencia, gran humanismo,
donde el amor a su pueblo, la magia prometida,
el orgullo de Cojutepeque, darle vida a el mismo.

Humberto Centeno, te hemos visto dar partida,
entre mariachis entonando alegres canciones,
pero en tu corazón, el amor más fuerte de vida,
y el despido de un pueblo y amor a montones.

Tus pasos firmes, cuales huellas dejasteis vivas,
fueron abriendo los caminos, para la libertad,
en las luchas populares y realidades objetivas,
aquí en la tierra no se muere, si eres la verdad.

El periodismo fue tu dedicación, para demostrar,
la realidad nacional, en los tiempos de guerra,
donde la muerte del oligarca, podía perpetrar,
arrancando las cabezas, en la nación o esta tierra.

Humberto Centeno, tu ofrecisteis tu vida completa,
la dedicación inolvidable, en la lucha de clase social,
para reivindicar a los desposeídos de forma repleta,
edificando sistemáticamente, la erradicación del mal.


Saturday, October 11, 2014

Enredos del corazón



Amar no significa morir,
ni tampoco tener delirio,
en el laberinto del sufrir,
tal es la vida y su misterio.

El cielo llora, en dulce brío,
mojando la tierra agotada,
el viento sopla creando frio,
late mi corazón como nada.

Se amar con toques salvajes,
creando una vibración escueta,
mientras peregrinan los viajes,
muriendo de amor, un poeta.

Yo tengo un corazón enredado,
atrapado en una tela de amorío,
me baño con el aire condenado,
en amor, tan puro y tan sombrío.

¡Hay mi vida! Cual amante silueta,
fue surcando el amor y su historia,
forjando la sensación muy quieta,
el paisaje del corazón y esta gloria.